México (1978). Poeta, editora y gestora cultural. Estudió la carrera de Letras Clásicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Tiene una especialidad en Edición por el Centro Editorial Versal SC y otra en Gestión y Políticas Culturales por la OEI-CENART-UAM.
Es directora del Proyecto Literal, que incluye la Gaceta de literatura y gráfica, que ha recibido la beca Edmundo Valadés para revistas independientes FONCA en tres ocasiones; y las colecciones de Limón Partido, Viboradelamar y Pico de Gallo.
Fue miembro del Comité Organizador de Estoy Afuera. Encuentro Iberoamericano de poetas jóvenes (ciudad de México, octubre 2005) y El Vértigo de los aires. Encuentro Iberoamericano de poetas en el Centro Histórico (2007 y 2009 y 2011).
Ha publicado los poemarios: Geografías y Fronteras (2007), Amor X (2009), ambos en Generación Espontánea, y la Verdadera historia de las Kitties, entre otros.
Simulacros del vacío
Jocelyn Pantoja
Muchos son estos espacios del vacío
desde la canción que no cantaste hasta los espacios inrepasables
de amigas y amigos
que hoy no están a tu lado:
huequitos acumulados del no ser
y espacios robados a los sueños del estar
desde aquí la noche se precipita de nuevo
en miles de estancias y gotas pausibles de otros posibles
espacios que no se nombran como el vacío.
El vacío es la incertidumbre de estar vivo
y consciente en este mundo de venta al por mayor
el vacío es el espacio hueco de sueños imposibles
frente a la realidad absoluta de la concreción del mundo y
sus juegos de circo y carreras, y futbol.
¿Quién da más? Gritan en la subasta los vendedores de vidas
¿Quién da más? Tenemos de todo, solo compre o venda
¿Quién puede dar más? Necesitamos saldar los costos de un
fracaso.
Ecos
Jocelyn Pantoja
Esta noche fueron a la plaza todos los del pueblo
ahí estaba el corazón herido y máximo atleta,
miraron muchas veces sus rostros
en cacerías de ojos femeninos,
se complacieron el intelectual y el gobernante,
también el niño, también el héroe y la bestia
la Plaza lugar común, ahora, se guarda en la alcoba.
Pero en la Plaza había mujeres, nada existió en la noche
esto es el Pueblo, “los hijos son los hijos”,
“ellos son todos iguales”, excepto si somos niñas,
sobre ellas vendrá todo lo nuestro, sobre ellas vendrá nuestro
testamento,
pero ellas no son libres de estar en ningún momento.
Cuidarán, curarán, serán lo quieran, serán apenas el espacio de
las letras
serán las penas del despacio de tus letras.
Vasos vacíos
Jocelyn Pantoja
Siempre habrá vasos vacíos
Los fabulosos Cadillacs
Levántate para besarme de nuevo
levántame para oír tus versos que permanecen en sueños
recorre los mil muros entre las letras
convierte las letras en peldaños para que nos sirvan de escalera
al olvido de nuestros cuerpos que yaciendo juntos.
Dime cuántas frases quieras, corrige mis expresiones y murmura
tus deseos.
No dejes que olvide cuánto me gusta tu cabellera, y tu sexo,
mientras vaciamos vasos, lugares y fiestas.
Recuérdame que beberte no es vaciarme,
sino embriagar mis sentidos desde las oscuras maneras
que ha consumido el mundo para nuestra mala suerte.
Déjame mojar mis labios en los tuyos y vaciar tu cuerpo.
Venta nocturna
Jocelyn Pantoja
No has mencionado el valor de
tu cuerpo a mi lado. No dijiste
cuánto vale la producción de
tus besos. No me dijiste “quédate
frente al televisor a mi
lado”. No me compraste la
oferta última de toda la vida,
¿Qué vamos a hacer, todos
comparten su vida frente a la
historia, ficción de sus televisiones
y el Internet. Tú y yo,
qué haremos si lo cotidiano o la
regla gana?
El ejercicio de caer
Jocelyn Pantoja
Como nunca hice piruetas en el aire, claro más que aquellas
tardes de gimnasia Olímpica, como nunca me he dejado derrotar
por la fuerza de la opresión permanente, claro excepto aquella vez
que depuse la crueldad de tu violencia a la inocencia de mis actos,
como nunca dejé de hacer la tarea, excepto por los verbos y sus
conjugaciones imposibles, como nunca he vendido mi alma,
considerando excepto que solo la he entregado a sueños (que
dicen son imposibles porque se tratan de lo humano) como nunca
he sucumbido a mentira, claro más que aquella vez que era yo
quien se mentía que me amabas ,como nunca, como nunca, ahora
solo me dejo caer.