Ramón H. Potosme
En la cima del cerro de Yucapuca, en Jinotega, 45 organizaciones indígenas de Centroamérica emitieron una proclama en la que exigen a los Estados el respeto a los derechos de los pueblos originarios, sobre todo ante obras de gran magnitud como minería, presas hidroeléctricas o el canal interoceánico en el caso de Nicaragua.
De acuerdo con uno de los puntos los pueblos indígenas Ixiles, Pipil, Lenka, Mayas Gnabe Bukle, Boruca, Huetar, Chorotegas, Nahoas, Sutiabas, Miskitos, Mayangnas, Ramas y Matagalpas exigen que en la elaboración de políticas u obras se haga con la debida consulta y consentimiento, previo, libre e informado de los pueblos originarios.
Otro punto importante fue la solidaridad con el pueblo de Bolivia y el presidente de ese país, Evo Morales, por haber puesto en riesgo, según ellos, la vida del mandatario de parte de naciones colonialistas del mundo occidental.
Además pidieron la visita del relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Jame Anaya, para que constate las denuncias de pueblos originarios en contra de los Estados. La visita principalmente a Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.
El encuentro centroamericano se realizó en Jinotega con la presencia de guías espirituales de la región que realizaron ceremonias en el centro de la ciudad como en el cerro Yucapuca, sitio histórico para el pueblo indígena de Jinotega, por ser el lugar del cacique Sasle y donde tuvo su cuartel el general Augusto C. Sandino.
Parte de las demandas de los indígenas es el reconocimiento de parte de los Estados. Indígenas pipiles de El Salvador lamentaron la poca representación en el Censo Nacional, los guatemaltecos reclamaron por el respeto a los territorios indígenas, una constante en todas las organizaciones originarias de Centroamérica.
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