Gloria Picón Duarte
René Margarito Bello Romero, quien actualmente está solicitando la personalidad jurídica del Partido Autónomo Liberal (PAL), negó que quieran la desunión del liberalismo y que sea un apéndice del Frente Sandinista, asegurando que lo que ha hecho es negociar para mantener algunas posiciones como lo hizo en su momento el mismo expresidente Arnoldo Alemán.
Según Bello Romero desde hace un año iniciaron los tramites para la conformación del nuevo partido, el cual solo tendrá incidencia en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), porque consideran que los partidos tradicionales siempre ponen en primer lugar los intereses de Managua y descuidan las regiones autónomas.
Asegura que cuando hicieron la petición de personalidad jurídica al Consejo Supremo Electoral (CSE) los mandaron a celebrar dos asambleas municipales con la supervisión de la institución electoral y una comisión ad hoc que luego extendieron al resto de municipios.
En cuanto a los señalamientos que el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) le ha hecho de ser un partido afín al Gobierno y que busca desunir a los liberales, asegura que no es así, que lo que buscan es ofertar una opción diferente que vele por intereses de los costeños.
“Los que estamos en esta agrupación política (PAL) somos demócratas, nuestra raíces son liberales. ¿Que en determinado momento de la historia política nos hemos tenido que poner de acuerdo para la estabilidad y la gobernabilidad de la región?, sí, es cierto lo hemos hecho con las distintas fuerzas políticas de la región, pero eso no significa que seamos miembros de otro partido o apéndice de otro partido, tenemos nuestros estatutos e ideologías y a eso nos debemos”, afirmó.
El PLC acusó a Bello de ayudar al Frente Sandinista a obtener el control político de la región, sin embargo asegura que el “acuerdo” fue para mantener estabilidad política y recuerda como el expresidente Arnoldo Alemán tuvo que negociar con el Frente Sandinista para tener algunos puestos.
Explica que para la elección del consejo regional los sandinistas tenían 25 votos y ellos 11, por lo que se vieron obligados a negociar para no quedarse sin espacios.
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