Francia/AFP
A la salida de los Pirineos, la centésima edición del Tour de Francia ciclista encara la segunda parte de la carrera con su favorito, el británico Chris Froome, ya vestido de amarillo, pero cuidado por un equipo que parece vulnerable frente a los ataques enemigos.
La formación Sky vivió una jornada de domingo negra, como su camiseta, en la etapa reina de los Pirineos. El horizonte, hasta ese momento límpido para “Froomey” y los suyos, brutalmente se oscureció. Y eso parece acentuarse en la perspectiva de la tercera semana en los Alpes, más que para las próximas jornadas, consagradas a cruzar el corazón de Francia pasando por Bretaña y el valle del Ródano.
En algunas horas, la formación dirigida por Dave Brailsford perdió a un hombre muy valioso (Kiryienka, quien llegó fuera de la hora límite). Así, dejó por el camino toda ambición de hacer doblete, como el año pasado cuando Froome entró segundo a París detrás de Bradley Wiggins.
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