
Judith Flores
Cada vez que hay elecciones, los políticos nicaragüenses se trasladan al sur de la Florida, una de las plazas con mayor concentración de connacionales, en busca de apoyo financiero, hacen promesas y presentan sus programas de gobierno, pese a que a los nicaragüenses en el exterior no se les permite ejercer el derecho al voto que le otorga la Ley 152 de Identificación ciudadana.
Miami es la segunda ciudad con mayor cantidad de nicaragüenses, después de Managua. Una de las promesas de los políticos ha sido apoyar la aplicación de la Ley 152, en lo que se refiere a cedulación y voto en el exterior, legislación que duerme el sueño de los justos hace dos décadas, desde su aprobación en marzo de 1993.
Los nicaragüenses en el exterior, los llamados “remeseros”, representan un pilar importante para la economía nicaragüense.
En el 2012, el país recibió 1,014.2 millones de dólares, en remesas familiares, principalmente de Estados Unidos, de acuerdo con cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN). Ese monto representa casi un diez por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), y más del cincuenta por ciento del presupuesto de gasto en el 2013. Gran parte de ese aporte procede del sur de la Florida.
TRATO DISCRIMINATORIO
Pese al soporte económico que representan los nicas en el exterior, el trato que reciben es discriminatorio, ningún gobernante se ha interesado en hacer prevalecer los derechos establecidos en la Ley, una situación que se ha acentuado desde que el Frente Sandinista retomó el poder en el 2007.
La mayoría de las comunidades hispanas en Estados Unidos ejercen el derecho al sufragio en el exterior. Los gobiernos de sus países de origen proveen toda la logística para cumplir con la ley, y el derecho de sus ciudadanos en el exterior.
Se estima que la cantidad de nicaragüenses en el exterior oscila entre 1.5 y 2 millones.
“La mística sandinista es como la cristiana, donde hay dos o más sandinistas, ahí nos organizamos y nos apoyamos, somos el partido con más militantes aquí en Miami, y te lo puedo demostrar convocando a mi partido”, expresó Martínez.
Según Martínez, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) no tiene la necesidad de pedir dinero a los nicaragüenses en el exterior, como lo hacen líderes de otros partidos políticos.
Lo que no mencionó el cónsul es que el orteguismo está en el poder y maneja los recursos a su discreción.
[/doap_box]
Nicaragua es uno de los cuatro países en América Latina que no permite el voto en el exterior, pese a que cuenta con una legislación.
Para el fundador del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), y exvicepresidente de Nicaragua, José Rizo Castellón, Miami es una plaza importante para los políticos nicaragüenses, aunque los connacionales no voten en su país de origen.
“Es claro que ejercen influencias en sus familiares en Nicaragua, a quienes les envían remesas”, consideró Rizo Castellón.
UNIDAD PARA ENFRENTAR A ORTEGA
La presidenta del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Ana Margarita Vijil, viajó recientemente a Miami donde se reunió con activistas nicaragüenses y políticos estadounidenses para hablar de la situación que vive Nicaragua.
Para su movimiento político es importante un acercamiento con los nicaragüenses en el exterior.
No recaudó fondos, solo pidió unirse para derrocar al inconstitucional presidente Daniel Ortega. Es de la opinión, que los nicaragüenses en el exterior deben tener los mismos derechos y obligaciones que los que residen en el interior.
“Mantienen al país y a sus familias, gracias a eso las familias no se están muriendo de hambre y eso te lo dice cualquier estadística”, afirmó.
Vijil agregó que el orteguismo se lucra de los esfuerzos de los nicaragüenses que residen dentro y fuera del país y a su juicio, eso debe terminar.
NO HAY RECURSOS
Por su parte, el cónsul de Nicaragua en Miami, y representante del Frente Sandinista, Luis Martínez, no reconoce el derecho de los nicaragüenses en el exterior pese a que existe una legislación.
“El derecho lo tienen y lo pueden aplicar en Nicaragua como lo estipula la Ley, la cédula es un documento que solo tiene vigencia en Nicaragua, no hay por qué tenerla cuando no es reconocida la cédula en el exterior”, manifestó el cónsul.
Tras recordarle que existe la Ley 152 que le otorga derechos a los nicaragüenses en el exterior a una cédula y el voto, Martínez alegó que no existen recursos para ese fin.
Sin embargo, el actual Gobierno gasta millones de dólares en la emisión del llamado Carnet Consular, un documento que no tiene
ningún valor en Estados Unidos.
Eso pone de relieve que al FSLN no le interesa el tema de la cedulación y el voto en el exterior porque la votación le podría ser adversa.
Sin embargo, ese partido ha organizado sus estructuras en el sur de la Florida, el país que llaman el “imperio”, comida y bebida abunda en sus eventos y se desconoce el origen de los fondos.
MIAMI ATRAE A POLÍTICOS
Para el catedrático de la Universidad de Georgia, Julio Sevilla, es claro que la política de Estados Unidos hacia Nicaragua tiene un gran impacto en el acontecer de esa nación, por los centenares de miles de nicaragüenses que envían remesas, que influyen en sus familiares en distintos aspectos y muchos viajan para votar en Nicaragua.
Otro elemento importante para Sevilla es que miles de nicaragüenses son votantes en el estado de la Florida, el más grande de los “swings states” o estados indecisos en las elecciones presidenciales.
“La importancia de este voto se traduce en poder a nivel local, estatal y federal. Además, hay similitudes con la agenda cubana, el origen de la mayoría de los políticos locales, que tienden a ser beligerantes en el tema nicaragüense e influir en las políticas del gobierno”, añadió el catedrático.
Sevilla asegura que lo anterior no es un tema desconocido por los políticos nicaragüenses.
“La importancia emblemática de Nicaragua para los Estados Unidos es galvanizada por Miami, ya que esta ciudad tiene una relevancia histórica por haber sido el escenario de hechos políticos trascendentales como la integración de la Contra, y también ha tenido una gran importancia económica para las campañas presidenciales de varios políticos nicaragüenses en el pasado”, indicó.
A juicio de Sevilla, lo que pasa en Miami tiene importancia mediática en Nicaragua. Los políticos se acuerdan de los nicaragüenses en Miami en tiempos de elección, pero de sus derechos nadie se acuerda, menos con un gobierno de corte totalitario como el de Daniel Ortega.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A
