Primero se pensó que su esfuerzo no bastaría para maquillar la ausencia de talento. Y cuando mostró talento, las sospechas giraron en torno a la constancia. Se creyó entonces que el chavalo, que solía pasar de la aceleración frenética, al desplome brusco con frecuencia, no iba a sobrevivir a base de chispazos.
- “Un jugador no necesita sustancias o algo malo para hacer lo que puede. Basta tener pasión, tiempo y concentración sobre lo que desea para conseguirlo. Al menos esa es mi fórmula”.
- Everth Cabrera, Padres
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“Cabby ha probado que es un estrella cada día y el mánager Bruce Bochy me dijo que estaba contento de tenerlo en su equipo para el Juego de Estrellas”, agregó Black.
“Este es un nuevo paso para Cabrera. Esperamos que siga creciendo como jugador y en el equipo todos estamos orgullosos por sus logros”, concluyó el timonel.
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- .294 es el promedio de Everth Cabrera, tras batear de 4-1 ayer, con una base, una anotada y dos ponches ante Washington. Tiene 85 hits en 289 turnos, con 38 anotadas, 24 impulsadas, 11 dobles, 4 triples, 4 jonrones, 31 robos, 56 ponches y 33 bases.
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Pero Everth Cabrera juntó todo a su alrededor y después de jugar como un verdadero estrella con los Padres, se alista para su primera incursión en el clásico de media temporada, este próximo 16 de junio en el Citi Field de Nueva York, donde se darán cita las principales luminarias de las Grandes Ligas.
“Este es el día más feliz de mi vida”, dijo Cabrera en relación al sábado que recién ha pasado, justo cuando se le informó que había sido convocado al Juego de Estrellas. “Me siento más feliz ahora incluso, que cuando me subieron a Grandes Ligas. Creo que este es el sueño de todo jugador”, insistió el nandaimeño.
Cabrera, quien con su guante ha sido una mezcla de naturalidad, armonía, precisión y belleza en las paradas cortas, agregó a su juego un bate certero, caliente y venenoso, que le ha ofrecido las oportunidades de alcanzar bases, para después mostrar lo que mejor hace: volar sobre los senderos a velocidades electrizantes.
“Creo que he alcanzado la madurez en mi juego y poco a poco he ido disipando dudas sobre lo que soy capaz de hacer. Yo siempre he creído que lo único que necesito es una oportunidad. De lo demás yo me encargo con mi preparación, mis deseos de sobresalir y de representar bien a Nicaragua”, dijo el jugador pinolero.
Everth será apenas el tercer nicaragüense que participa en un Juego de Estrellas. Denis Martínez lo hizo en cuatro ocasiones (1990, 1991, 1992 y 1994), mientras Vicente Padilla asistió a la edición del 2002. Ahora existe además, la posibilidad de que Cabrera lo haga como titular si no está listo Troy Tulowitzki.
“Yo me conformo con jugar un inning”, le dijo Cabrera al colega Levi Luna, de Canal 8 en Washington. “Y le agradezco mucho al mánager Bruce Bochy por esta oportunidad”, agregó. Pero al menos ayer, esa era una inquietud planteada en diarios como el USA Today y el San Diego Union-Tribune, tras la lesión de Tulowitzki.
Lo esencial es que Cabrera está adentro. Entre las estrellas. Y no hay duda que este año ha jugado como una de ellas en las paradas cortas con los Padres, de quienes es su único representante en el partido del 16 en Nueva York. Otra duda que destroza.
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