El grupo malasio que pretendía levantar en Miami el mayor casino del mundo, y que se ha encontrado con la oposición de las autoridades locales, ha optado por operar un barco crucero a Bahamas de ida y vuelta para que los turistas puedan jugar en alta mar.
El crucero ofrece una versión de día y otra que zarpa a las nueve de la noche y regresa a Miami a las 5:00 a.m.
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