Brasil envió un potente mensaje a España y el resto de las potencias del futbol: será cuesta arriba ganarle en la Copa del Mundo del próximo año en su casa.
Fred marcó un doblete, Neymar agregó otro gol —de gran clase— y Brasil, ante un público delirante que colmó el estadio Maracaná, derrotó ayer 3-0 a España en la final de la Copa Confederaciones.
Fue una exhibición de lujo del mejor Brasil en mucho tiempo, ante un campeón mundial desconocido que perdía 1-0 luego de apenas 95 segundos y que fue cuesta abajo desde entonces.
Sin duda un toque de atención para España, que venía con un desgaste adicional por haber jugado una prórroga y definición de penales en semifinales contra Italia y que tuvo un día menos de descanso que Brasil.
España perdió por primera vez desde noviembre de 2011, cuando cayó 1-0 en un amistoso contra Inglaterra en Londres, una seguidilla invicta de 26 encuentros, aunque su último revés en un encuentro oficial fue en la primera ronda del Mundial de 2010. Toda racha debe terminar, pero en este caso la forma fue inesperada incluso para el más ferviente hincha brasileño.
“De vez en cuando es conveniente perder, para que no creamos que somos imbatibles”, apuntó el técnico español Vicente del Bosque. “Ellos, con una mayor vitalidad, mayor energía, nos han ganado”.
En la previa se hablaba de una final soñada, el campeón del mundo y Europa, la mejor selección de los últimos años, frente al anfitrión de la Confederaciones y del Mundial, en un escenario incomparable como el Maracaná. Brasil jugó de ensueño y sueña con su sexta corona mundial. Lo de España fue toda una pesadilla.
Fred madrugó a España y puso a delirar a la torcida a los dos minutos, cuando Hulk mandó un centro desde la derecha y Neymar, casi sin querer, bajó la pelota dentro del área chica. El delantero del Fluminense, acostumbrado a meter algunos goles insólitos, se había caído en el brinco, pero empujó la pelota desde el suelo para abrir la cuenta.
Brasil pisó el acelerador y mantuvo una presión frenética, casi insostenible. No dejó a España salir con el balón, interrumpió los canales de circulación y asfixió a Xavi Hernández y Andrés Iniesta en el centro de campo.
David Luiz, que sacó una pelota de la raya a los 41 minutos, fue un muro en la última línea, mientras la velocidad de Neymar amenazaba constantemente por la banda izquierda.
Neymar hizo el segundo a los 44, al recibir pase de Oscar y fusilar al portero Iker Casillas con un zurdazo al ángulo.
España no había terminado de plantarse en la cancha en el segundo tiempo cuando llegó el quinto gol de Fred en el campeonato.

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