Tania Sirias
Los excombatientes de la Resistencia Nicaragüense se congregaron ayer para demandar el cumplimiento de acuerdos que los llevaron a desmovilizarse hace más de 23 años. Entre las demandas incumplidas, el exdirigente de la Contra, Maximino Rodríguez, expresó que están el derecho a la tierra, viviendas y préstamos para producirla.
Rodríguez dijo que trazarán estrategias que les permitan demandar el cumplimiento de estos acuerdos, los cuales fueron asumidos hace más de dos décadas. Entre lo pactado se acordó darle una porción de tierra a cada combatiente y explicó que a quienes se les ha dado todavía no cuentan con un documento legal que los acredite como dueños de esta propiedad.
“Por lo tanto no podemos hipotecar o prendar esas propiedades para producirlas, ya que jurídicamente no son de ellos y ese es un requisito para poder desarrollar este país”, dijo Rodríguez.
DEMANDAN PENSIÓN
Otra de las demandas que hacen los miembros de la Contra es el derecho a la pensión. A pesar que la Asamblea Nacional aprobó en enero de este año la Ley 83, Ley Especial para Atención a Excombatientes por la Paz, Unidad y Reconciliación Nacional, esta violenta principios constitucionales, sostuvo Rodríguez, ya que discrimina a los excombatientes de la Resistencia.
“En vez de ganar con esta ley, los excombatientes estamos siendo discriminados por el presidente Daniel Ortega, pues niega beneficios que ya se habían obtenido a través de la Ley 119, la cual concede beneficios a las víctimas de guerra, derogada en la Ley 830”, indicó Rodríguez.
Oscar Sobalvarro, comandante “Rubén”, afirmó que solo el Frente Norte desmovilizó a más de 23 mil contras, sin sumar a los miembros de Yatama y el Frente Sur.
Agregó que los acuerdos de paz y las elecciones que se dieron en 1990 fueron gracias a los acuerdos que se suscribieron con los presidente centroamericanos en Esquipulas II, donde se aprobaron las demandas a las cuales hoy exigen cumplimiento.
“Sin embargo esto no se ha dado y por el contrario se persiguió y se asesinó a nuestros líderes desde los inicios de nuestra desmovilización, por lo tan no existe la paz que pregona Ortega y Rosario Murillo”, lamentó Sobalvarro.
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