WASHINGTON/AFP
Los senadores de Estados Unidos aprobaron ayer con 68 votos a favor (52 de demócratas, 14 de republicanos y dos independientes) y 32 en contra una histórica reforma migratoria, que si es adoptada sin cambios en la Cámara de Representantes, llevaría a la legalización de 11 millones de indocumentados y un endurecimiento inédito de la frontera con México.
Esta reforma es la más importante en 25 años del sistema de inmigración en EE. UU. Dentro de la cámara senatorial, grupos propulsores de la ley gritaron “Yes we can” y “yes we did” (“Sí podemos” y “sí lo hicimos”), cuando el vicepresidente del país, Joe Biden, en su calidad de presidente del Senado, dio el resultado de la votación.
El proyecto de Ley 744 fue objeto de centenares de enmiendas, primero en el Comité Judicial y luego en el pleno del Senado, principalmente dirigidos a reforzar la seguridad fronteriza, crucial para lograr el apoyo de algunos republicanos. La aprobación de la reforma en el Senado implica la mitad del camino recorrido por este proyecto. Ahora caerá en manos de la Cámara de Representantes, dominada por la oposición republicana.
Aún podrían pasar meses antes de que un texto definitivo llegue al escritorio de Barack Obama para promulgarlo como ley, pero es lo más cerca que han estado los millones de inmigrantes indocumentados de obtener sus papeles.
“Los inmigrantes siempre han sido los grandes motores del crecimiento económico, innovación y renovación que este país ha conocido” expresó el senador demócrata Charles Schumer, descendiente de una familia judía procedente de Rusia y Polonia, e integrante del grupo bipartidista —cuatro demócratas y cuatro republicanos— que preparó el texto original.
TORRES, DRONES, SENSORES
El documento de un millar de páginas propone aumentar el número de visas de trabajo, entregar papeles a 11 millones de inmigrantes indocumentados, y permitirles solicitar la ciudadanía tras un periodo de al menos 13 años.
Los indocumentados primero obtendrán un permiso temporal renovable de seis años, si demuestran que entraron antes del 31 de diciembre de 2011 y que han mantenido una presencia física continuada en el país. Para obtener ese estatus provisional renovable, tendrán que pagar 500 dólares, estar al día con el pago de impuestos y pagar otra multa similar para renovarlo. Los estudiantes que vinieron cuando eran menores quedan exentos de esa multa.
Los indocumentados deportados por causas no penales antes del 31 de diciembre de 2011 podrán solicitar el ingreso en EE. UU. si son cónyuges o padres de un ciudadano estadounidense o un residente permanente o si son los llamados “soñadores“, que entraron en el país cuando eran menores de edad. También podrán solicitar un ajuste migratorio los que ya se encuentren en proceso de deportación.
Los demócratas aceptaron una excepcional propuesta de los republicanos de fortificar la frontera con México para evitar millones de nuevos sin papeles en el futuro. El texto ordena duplicar el número de agentes en la frontera sur y presupuesta miles de millones de dólares para completar y reforzar el vallado fronterizo (que ya tiene unos mil kilómetros) al desplegar decenas de torres de vigilancia, drones y sensores.
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