Lucía Navas
Actualmente se determinan las debilidades de las cooperativas de leche para definir el plan estratégico y mejorar sus capacidades. Ya se trabajan en los planes de seis cooperativas de León y Chinandega.
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Entusiasmados están representantes de 17 cooperativas de productores de leche con el programa de fortalecimiento del sector que impulsa la Cooperativa de Recursos Internacionales (CRI, siglas en inglés), y la empresa Agrogensa con apoyo y fondos de la Agencia de los Estados Unidos para la Cooperación Internacional (Usaid).
Son 2.5 millones de dólares la inversión en el programa en Nicaragua desde 2010 y se dirige a fortalecer las bases de las cooperativas, el desarrollo del plan estratégico conforme las metas propias de los productores, capacitación sobre detección de celo para inseminación artificial de la vaca, manejo del semen, técnicas de inseminación, de almacenamiento de follaje, manejo y calidad de leche.
Con todo ello, José Evenor Sarria, coordinador de CRI en Nicaragua, dice que el objetivo es que se pase de un promedio de cuatro litros de leche por vaca a ocho o diez litros en cinco años. “Las cooperativas suelen verse como receptoras de donaciones y nosotros las vemos como empresas, ahí está la diferencia”, afirma.
SE REQUIERE ASISTENCIA
Lindolfo Monjarretz es uno de los productores de la Cooperativa de Productores Agropecuarios de El Viejo (Comprelvi), de Chinandega, y cuenta que esta zona no es tradicionalmente lechera, pero poco a poco ingresa a la cadena. Aunque dice que requieren mucha asistencia técnica sobre todo para garantizar el alimento adecuado del ganado.
Luis González, de Chontalac (Cooperativa Multisectorial Chontalac R.L.), afirma que es clave igualar a las cooperativas de la zona para que unifiquen la enseñanza de las buenas prácticas de ordeño, de manejo de la leche. “Así tendremos una fuerza unida en la venta de nuestra leche a la industria e incluso podremos dar el salto de exportar nosotros como cooperativas”, dice.
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