Iker Casillas, portero del Real Madrid y de la selección española, admitió ayer que ha “llorado”, que ha “sufrido” y que lo ha “pasado mal” al ser suplente en el equipo blanco tras su lesión porque se considera “madridista del alma”.
“He llorado, he sufrido, lo he pasado mal, he tenido noches durmiendo poco y mal. Soy madridista del alma, y por encima de todos, de mí, de entrenadores, de presidentes, de directores deportivos, está el club”, señaló Casillas en una entrevista a FIFA.com, en la que reconoció que no ser titular quizá era, en ese momento, “lo mejor para el Real Madrid”.
Su regreso al terreno de juego se produjo en el debut de la selección española en la Copa Confederaciones.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 B