Luis Eduardo Martínez M.
En el lugar del crimen, la Policía encontró unas gafas negras con puntos rojos que días antes un testigo había vendido a Cruz, quien al ser detenido admitió su responsabilidad.
Ese mismo día Cruz llevó a los investigadores hasta un área boscosa donde había semienterrado el machete con el que atacó a Tiffer.
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Alexander Cruz Pérez denota tranquilidad en el banquillo de los acusados. Le brillan los ojos mientras escucha atento al juez que le dicta una sentencia por la cual debe cumplir 25 años de prisión, luego que admitió haber asesinado a machetazos a un maestro de primaria.
El joven reo de 19 años ya no sonríe ni posa ante las cámaras de los medios de comunicación, como lo hizo el domingo reciente, cuando admitió la comisión del crimen. A su lado, el defensor Freddy Rizo Huerta le susurra algunas palabras.
Cruz Pérez y Leomar Antonio López Díaz, de 42 años, fueron acusados como coautores del asesinato en perjuicio del profesor Bernardo José Tiffer, de 50; la mañana del 10 de junio recién pasado, cuando este se dirigía a impartir clases a la escuela de la comunidad Los Mangos, al sur de la ciudad de Matagalpa.
López Díaz aún está prófugo de la justicia. Según la acusación de la Fiscalía, entre Cruz Pérez y López Díaz asestaron 34 machetazos al maestro, quien residía en la vecina comunidad Las Mercedes.
Sin embargo, Cruz insistió en que actuó solitario y así lo admitió el domingo ante el suplente del Juzgado Único de Distrito Penal de Audiencias de Matagalpa, Wilford Ramsés Bustamante Rocha, quien este martes lo condenó a 25 años de prisión.
“Ni modo, qué va a hacer uno, si esa es la sentencia esa es aunque uno se arrepienta ahora uno tiene que pagar lo que hizo”, dijo Cruz Pérez a LA PRENSA, tras la audiencia de lectura de sentencia.
Habla con tranquilidad e insiste en que el día del crimen “Yo andaba solo él (Tiffer) no solo me insultó, sino que me iba a agredir con una piedra y no me quedó de otra que darle”.
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