Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
La Fuerza Pública de Costa Rica sigue decomisando cuantiosos cargamentos de medicinas provenientes de manera ilegal desde Nicaragua. El último se registró en la entrada a Santa Cecilia, cantón de La Cruz, confirmó el director regional de la Policía de Fronteras de la zona norte, comisionado Allan Obando.
Los oficiales fronterizos lograron dar con el ilegal cargamento luego de que, al revisar un cabezal procedente de Nicaragua, el cual iba con destino hacia San José, observaron dentro de la cabina del vehículo unas cajas y bolsas plásticas.
Tras solicitarle al conductor, un nicaragüense de apellidos Rodríguez Vindell, que mostrara su contenido, los policías determinaron que se trataba de una gran cantidad de medicamentos, con respecto a los cuales el extranjero no contaba con los permisos sanitarios, además de no haber cancelado los respectivos tributos aduanales.
Entre lo que transportaba el camionero se encontraban 50 jarabes zorrinote, 20 frascos de guayacol, 36 frascos de uña de gato, 59 paquetes de ansiokrol de 4 cápsulas cada una, 140 paquetes de artribión de 4 cápsulas cada una, 98 paquetes de artrikón de 4 cápsulas cada una, 300 frasco de tumba grasa pequeño, 513 frasco de súper tumba grasa mediano, 42 frasco de extracto de malta, 45 frascos de ajo puro con perejil y 36 frascos de estrógeno.
De igual modo fueron localizado 9 frascos de té, 218 frascos de cerenebón, 660 cremas de sábila y cascabel, 180 cremas de fungicida y mata hongos, 240 cremas de pomada concerina, 118 frascos deneurobión con 50 cápsulas cada una, 24 frascos de ginsen coreano rojo de 50 cápsulas cada una, 24 frascos de neuropos con 50 cápsulas cada una, 60 frascos de animopetil, 18 frascos de zarzaparilla, 13 frascos de dinovitas y 60 paquetes de pastillas de artrifín con 4 cápsulas cada una.
Obando expresó que este tipo de decomisos es muy común en cantones fronterizos como La Cruz, Upala y Los Chiles; por lo que la Policía de Fronteras, “en resguardo de la salud de la ciudadanía realiza todos los esfuerzos posibles para evitar posibles daños a la salud de los eventuales consumidores”.
El jefe policial hizo un llamado a los ciudadanos para que no ingieran medicinas de dudosa procedencia, pues en ocasiones los policías y demás autoridades que han participado en estos operativos han descubierto que los frascos son etiquetados con el nombre de una medicina y en su interior lo que contiene es otro producto.
El caso quedó en manos de la fiscalía de la ciudad de Liberia.