Humberto Galo Romero
Hasta hace algunos años efectuar una transacción bancaria mediante un dispositivo electrónico era impensable, no solo en Nicaragua sino también en el continente americano.
Sin embargo, esto se ha venido modificando drásticamente; en un primer momento se dio a través de la instalación de cajeros automáticos y más recientemente con el uso cada vez más frecuente de la banca en línea. De hecho, en agosto del año pasado un documento elaborado por la firma consultora Deloitte y presentado durante la decimoséptima edición del Congreso Latinoamericano de Seguridad Bancaria (Celaes), menciona que en la actualidad existen en América Latina cerca de 18 millones de personas que utilizan la banca móvil, pero que esta cifra incrementará fuertemente en los próximos años.
“El uso de la banca móvil en América Latina podría crecer hasta en un 65 por ciento anualmente hasta el año 2015, haciendo que la cifra estimada en 18 millones de usuarios podría incrementar hasta alcanzar los 140 millones de usuarios en el año 2015”, menciona el documento citado por la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban).
“Las entidades financieras han creado plataformas a través de la web para facilitar las transacciones a sus clientes, acercándolos a sus servicios, llevándoles la sucursal bancaria a su dispositivo móvil. De esta manera, se convierte en un canal de distribución de servicios de alto impacto e importancia para cientos de usuarios, que por su ritmo de trabajo les impide acudir a una sucursal para realizar sus operaciones”, sostiene Alonso Ramírez, gerente de ciberseguridad de Deloitte en Centroamérica y el Caribe.
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Alonso Ramírez, gerente de ciberseguridad de Deloitte para la región, explica que “las transacciones bancarias en línea para Centroamérica y el Caribe han crecido en los últimos diez años y continuarán aumentando, ya que actualmente la región tiene mayor conectividad a internet y que gracias a las tecnologías móviles como los celulares inteligentes es posible acceder desde cualquier lugar del mundo a la sucursal electrónica de la entidad financiera que nos brinda el servicio de transacciones desde la web”.
EL CONTEXTO LOCAL
En el caso concreto de Nicaragua, según fuentes vinculadas al sector financiero, el uso de este tipo de servicios también ha venido ganando adeptos. De hecho, cada uno de los bancos que opera en el país ofrece a sus clientes la posibilidad de realizar algún tipo de transacción a través de internet.
“Bancanet es el nombre de la sucursal electrónica que está orientada a clientes naturales y jurídicos, este es uno de los tantos canales electrónicos alternos que poseemos para la atención de nuestros clientes”, explicó William Pilarte, gerente de banca electrónica del Banco Lafise Bancentro.
“Este servicio permite a nuestros clientes acceder a sus cuentas desde cualquier parte del mundo a través de cualquier dispositivo móvil con conexión a internet, para tener diferentes accesos de consultas”, agregó Pilarte.
Por su parte Wylmar Pineda, gerente de canales alternos del Banco de la Producción (Banpro, del grupo Promérica), explicó “que la incorporación de la banca en línea como un canal alterno ha sido un paso importante en la agilización de los trámites bancarios, reduciendo el proceso que conlleva la presencia física en una sucursal”.
Para la elaboración de este reportaje también se envió consultas a BAC y Procredit, pero no obtuvimos respuesta.
De acuerdo con los ejecutivos existen dos servicios básicos que se efectúan mediante este sistema: las consultas y las transacciones. Los clientes pueden ver los movimientos efectuados en sus cuentas, tarjetas de crédito y líneas de préstamos (saldos disponibles), en tanto que el acceso de transacciones permite realizar transferencias entre los cuentahabientes de la institución y también pagos a cuentahabientes y proveedores que tengan negocio con cualquier otro banco, ya sea en el país o en el extranjero.
ACELERADO CRECIMIENTO
De acuerdo con Pilarte, este tipo de servicios ha tenido una aceptación cada vez mayor entre los clientes de Banco Lafise, al grado que en estos momentos el margen de diferencia con los clientes que usan las sucursales físicas es de apenas un veinte por ciento. “En estos momentos estamos a un nivel de consulta equivalente al sesenta por ciento en las sucursales físicas y cuarenta por ciento entre los clientes que usan Bancanet”, sostiene.
En el caso del Banpro, Pineda afirma que “el crecimiento de los usuarios desde el primer año de lanzamiento al cierre del 2012 pasó de 2,700 a 67,120 (consultas) y en transacciones en el mismo período pasó de 14,100 a 903,500”.
Los servicios que con mayor frecuencia se realizan a través de la banca electrónica destacan son: traslados de fondos entre cuentas, pagos de servicios públicos, recargas para celulares, pago de planillas y proveedores y finalmente el pago de tarjetas de crédito, coinciden ambos directivos.
Se calcula que el nivel de crecimiento de este tipo de servicios en el país fue de al menos un treinta por ciento durante el 2012.
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