Ramón H. Potosme y Vladimir Vásquez
Sorpresa. Ahí está don Porfirio García, el líder de la Unidad Nacional del Adulto Mayor (UNAM), justo en la tarima con casi todos los que se niegan a la entrega inmediata de una pensión reducida. Los únicos ausentes eran la pareja presidencial, el inconstitucional presidente Daniel Ortega y su esposa.
Así culminó la tarde del octavo día de protesta de los ancianos. Aunque primero el Gobierno movilizó a miles de empleados públicos y se vio obligado a negociar con la dirigencia de los abuelitos a quienes solo prometió beneficios sociales que les había quitado como presión para que desistieran de su demanda.
“Hoy se nos ha prometido, se nos ha dicho que se reanudan las negociaciones para continuar buscando la forma en cómo obtener aquellos implementos que últimamente no teníamos”, dijo García.
La ayuda a la que se refería el dirigente es la llamada ayuda técnica “que tanto requerimos los adultos mayores y si estas ayudas se nos niegan, son mayores las dificultades que tenemos para poder seguir subsistiendo”.
La ayuda técnica incluye el bono solidario en efectivo, atención médica, sillas de ruedas y anteojos, que se les había retirado.
YA NO ES “INSTRUMENTO DE LA DERECHA” PARA PORRAS
Junto a García estaba el presidente del Instituto Nicaragüense de la Seguridad Social (INSS), Roberto López, la ministra de la Familia, Marcia Ramírez, y entre otros el diputado orteguista Gustavo Porras, quien esta vez derramó halagos a la organización que dirige García y no insistió, como lo hizo incesantemente en los últimos ocho días, que la demanda de los ancianos era una estrategia de la derecha para destruir el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Porras se encargó de inmediato de mandar vivas al presidente inconstitucional Daniel Ortega y a la primera dama, Rosario Murillo.
El legislador y secretario nacional del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) dejó claro que, aunque la demanda es justa y que ellos la respaldan, “en un momento determinado no es posible”.
Los ancianos hicieron un plantón en su octavo día de protesta, en el costado norte del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) para exigir la entrega inmediata de su pensión reducida de vejez. La ausencia de Porfirio García y Alma Mendoza fue evidente. En el lugar, los “viejitos” deambulaban de un lado a otro, ya que no había voz al mando.
Además soportaron el asedio de motorizados que en diversas ocasiones pasaban frente a ellos en actitud intimidatoria, así como empleados públicos que se tomaron el Parque San Pedro. Sin embargo, no se reportaron incidentes. Al caer la tarde, los ancianos se juntaron y decidieron hacer un “repliegue táctico” para evitar enfrentamientos con los simpatizantes sandinistas que participaban en la marcha orteguista. Sin embargo, aseguraron que hoy se reanudaría la protesta.
Pese a ello, por la tarde, la dirigencia de UNAM anunció un acuerdos con el Gobierno, pero no ofrecieron mayores detalles.
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“Venimos resolviendo el problema con el diálogo, el consenso y en alianza, y así vamos a resolver los problemas y vamos a ir poquito a poquito y vamos a entender lo que es justo y vamos a poder entender lo que es posible”, dijo Porras.
A pesar que la marcha, según Gustavo Porras, era en apoyo a la “lucha justa” de los adultos mayores, no se habló en ningún momento de entregar una pensión reducida o de resolver en el corto plazo las demandas de los ancianos.
Porras dijo que “no es posible” resolver las demandas de los ancianos, pero dijo que en la medida de lo posible irán resolviendo las exigencias.
“Es un apoyo a la política de restitución de derechos del comandante Ortega”, dijo Porras.
Hace tan solo tres días Porras dijo lo siguiente: “Este país en este momento no tiene posibilidades de sacar 2,000 millones de córdobas al año para poder resolver este problema”.
En la tarima, mientras Porras disertaba, Alma Mendoza y Porfirio García, líderes de los ancianos, escuchaban sin inmutarse y lucían ajenos a los halagos que pretenden dar méritos al gobierno de Ortega, el mismo que violentamente los desalojó del edifico del INSS la madrugada del jueves 20 de junio y los mantuvo en vilo sin llamar a negociar en los últimos ocho días.
MOVIMIENTO VA A “DEPURAR SUS FILAS”
En el turno de García, este inició dejando claro que ellos no son un grupo con fines políticos partidarios y que dentro de su organización cabían miembros de todos los credos políticos y no les preguntaban a cuáles pertenecían.
García indica que su lucha no es solo por los ancianos, sino por la juventud para que en el futuro no tengan que pasar las mismas dificultades. Además, pese a que les han llamado a negociar, dijo que seguirán marchando cuando sea necesario.
“Nosotros, esta asociación de adultos mayores, los apoya a todos ustedes por el hecho y para que ustedes en el futuro no tengan los mismos problemas que nosotros tenemos hoy. Nosotros queremos que nuestra juventud no pase las mismas dificultades que estamos padeciendo el día de hoy”, dijo García.
Días antes, el Gobierno contactó a un grupo de adultos mayores que acusaron a la dirigencia de UNAM de desvirtuar la lucha con fines políticos. Ayer García, quien obtuvo el reconocimiento del Gobierno, indicó que van a depurar “sus filas” y fortalecerán sus niveles organizativos y que marcharán siempre que implique bienestar para los adultos mayores.
TRABAJADORES ESTATALES LLEVADOS A MARCHAR
Trabajadores del Estado y estudiantes organizados en las estructuras afines al partido de gobierno se concentraron en la Avenida Universitaria para marchar en respaldo al presidente inconstitucional Daniel Ortega y (curiosamente) en apoyo a los adultos mayores, que desde hace más de cinco años vienen exigiendo a Ortega el pago de la pensión reducida, establecido en el artículo 49 de la Ley de Seguridad Social.
“Venimos a respaldar la marcha, la seguridad social donde patentizamos la reivindicación de los adultos mayores, que es correcta. Por eso el Gobierno está entregando bono solidario a más de 8,000 adultos mayores”, dijo el jefe de la bancada sandinista en el parlamento, Edwin Castro.
En el recorrido en el que los únicos rostros de felicidad eran los de la Juventud Sandinista se encargaban de exaltar la participación de la UCA. En el acto proclamaron a esa universidad como sandinista.
Al final del evento coreaban “el pueblo unido jamás será vencido”, celebrando el fin de la protesta de los ancianos. Aunque ni Porfirio García ni Alma Mendoza lucían felices ni emocionados y fueron los únicos que no levantaron la mano en la celebración. Al final, García salió escoltado por la Juventud Sandinista y la Policía Nacional para evitar ofrecer declaraciones a los medios independientes.
“DERECHO A MANIFESTARSE”
Para el vicario de pastoral de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Miguel Mántica, los derechos de las personas consignados en la Constitución Política de Nicaragua deben de ser respetados, como es el caso de la justa demanda de los adultos mayores, y que debe de imperar la cultura de paz y respeto de que todos puedan expresarse.
“Y a nosotros, como cristianos, nos corresponde estar cerca siempre de los que sufren, pues la Iglesia siempre ha hecho presencia. El pasado sábado estuvieron los obispos y el obispo auxiliar visitando a los ancianos. El camino para resolver los problemas es el diálogo. Nuestros obispos han invitado al diálogo”, dijo Mántica.
(Con la colaboración de Carla Torres y Noel Gallegos)
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