AFP
Rusia negó este martes cualquier vínculo con el ex agente estadounidense Edward Snowden, reclamado por espionaje por la justicia de EE.UU., y consideró «inaceptables» las acusaciones de Washington.
Washington había pedido a Rusia que expulsara y le entregara a Snowden, que filtró datos sobre el espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense, y su masiva vigilancia de comunicaciones telefónicas y por internet en Estados Unidos y en el extranjero. Por ello ha sido imputado en su país, y puede ser condenado a 30 años de reclusión.
El estadounidense, de 30 años, que se refugió en Hong Kong el 20 de mayo, habría viajado el domingo desde este territorio a Moscú en un vuelo de la compañía rusa Aeroflot. Sin embargo, no ha sido visto desde que se anunciara su presencia en Rusia, ni se ha informado del lugar donde se encuentra. «No tenemos ninguna relación con Snowden, ni tenemos nada que ver con sus problemas con la justicia de Estados Unidos, ni con sus viajes por el mundo» declaró este martes el ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, quien precisó que el ex agente no atravesó la frontera rusa.
«Snowden no ha atravesado la frontera rusa y consideramos totalmente infundados e inaceptables los intentos de acusar a Rusia de haber violado las leyes de EEUU, y casi de haber urdido un complot, todo ello acompañado de amenazas contra nosotros», aseguró en rueda de prensa. Lavrov no confirmó ni desmintió el hecho de que Snowden hubiera aterrizado en Moscú. «Eligió su itinerario solo. El gobierno lo supo como muchas de las personas aquí presentes, por la prensa», dijo el ministro.
EN LA ZONA DE TRÁNSITO DEL AEROPUERTO
Según fuentes citadas por los medios rusos, Snowden habría pasado, al menos la noche del domingo, en un hotel ubicado en la zona de tránsito del aeropuerto de Sheremetievo-Moscú, a la que se accede sin necesidad de pasar por un control de pasaportes o de tener un visado ruso.
Según varias fuentes, el ex agente debía tomar el lunes un vuelo de Moscú a Cuba, y de ahí a Venezuela y Ecuador, país al que pidió asilo y que está considerando la solicitud. Pero Snowden no tomó aparentemente ese vuelo Moscú-La Habana.
La agencia rus Interfax afirmó el lunes que «seguramente» Snowden había abandonado ya Rusia, pero fuentes aeroportuarias citadas por agencias aseguraron que seguía en la zona del aeropuerto. Sin embargo no se ha podido verificar visualmente la presencia de Snowden en Sheremetievo, ni desde luego en ninguna otra parte.
El fundador de Wikileaks, Julian Assange, asilado en la embajada ecuatoriana en Londres, dijo que Snowden estaba «a salvo» tras dejar Hong Kong con un documento de refugiado proporcionado por Ecuador. El pasaporte estadounidense de Snowden estaba caducado, y fue revocado por las autoridades de Washington.
El caso Snowden ha enturbiado las relaciones de EEUU no solo con Rusia sino también con China, ya que Hong Kong, pese a tener un estatuto administrativo especial, está bajo su soberanía. En Washington, las críticas contra Pekín han sido de una rara vehemencia. Los portavoces de la presidencia y de la diplomacia de EEUU, Jay Carney y Patrick Ventrell, acusaron el lunes a China de haber «elegido deliberadamente liberar a un fugitivo pese a una orden de detención» y de tener un pasaporte caducado.
Quince días después de la cumbre en California entre los presidentes Barack Obama y Xi Jinping, que supuestamente iba a dar un nuevo impulso a las relaciones entre las dos potencias, la Casa Blanca lamentó «no poder contar con ellos (los chinos, ndlr) para que respeten sus obligaciones jurídicas en materia de extradición».
China rechazó este martes estas críticas, que «carecen de fundamento». «No es razonable por parte de Estados Unidos que se cuestione la gestión por Hong Kong de asuntos de conformidad con la ley» por lo que «las acusaciones contra el gobierno central chino carecen de fundamento», declaró una portavoz de la diplomacia china. «China no puede aceptar eso», añadió.