Siguen buscando restos de militares
Elízabeth Romero
¿Que pasó? Es la pregunta que se hace el comandante en jefe del Ejército de Nicaragua, general Julio César Avilés Castillo, quien nombró una comisión investigadora que deberá esclarecer el accidente aéreo ocurrido ayer, cuando el helicóptero MI 17 se desplomó en aguas del lago Xolotlán con diez ocupantes.
Avilés, evidentemente consternado por la muerte de sus compañeros de armas, adelantó que probablemente será difícil obtener una respuesta, dadas las circunstancias complejas en que ocurrió la tragedia aérea.
Mientras tanto, continúa la búsqueda de los cuerpos.
[/doap_box]
El jefe del Ejército anunció que la comisión de investigación será presidida por el inspector general, general Adolfo Zepeda. El mayor general Óscar Balladares, jefe del Estado Mayor, coordina las labores de búsqueda y rescate de los cuerpos de nueve de las víctimas.
Avilés dijo que, aunque no pierden la esperanza de encontrar a algunos de los ocupantes de la aeronave, es poco probable lograrlo por el nivel de impacto del helicóptero.
“Es duro decirlo. Lo digo aquí ante ustedes porque así lo hablamos en esos términos con ellos (los oficiales). El día de hoy es duro, así les dije, pero es poco probable encontrar compañeros con vida. Difícil”, expresó Avilés.
“Son condiciones complejas. Es agua donde se dio el accidente, hay viento, hay corrientes, hay desembocadura de ríos”, resumió con resignación el jefe militar.
Dijo que en el sitio del impacto hay una profundidad de hasta siete metros.
Aunque expuso que la comisión ya ha recuperado algunas piezas de la vieja nave, hay elementos técnicos que les hacen llegar a ciertas conclusiones de las que no habló.
Indicó que no han establecido tiempo para realizar y concluir la investigación.
“Tenemos el deber y ellos (los familiares) tienen todo el derecho de que nosotros les informemos”, dijo.
La comisión que determinará las causas del accidente aéreo está integrada por los jefes de Inteligencia, de la Fuerza Aérea, Asesoría Jurídica, Personal y Cuadro, Inspectoría Aérea y el coronel Walder Molina, especialista en accidentes aéreos.
Sobre las condiciones técnicas de los helicópteros que posee la Fuerza Aérea, Avilés dijo: “Nos esmeramos en su mantenimiento”.
Además, el piloto era el coronel Eugenio Alfaro, de basta experiencia con mas de 3,000 horas de vuelo en tiempos de guerra y paz.
“No hay ningún problema técnico que tuviera, inclusive ellos salieron después de las 7:00 de la mañana, se trasladaron a realizar las actividades allá en el polígono, desarrollaron las actividades, el trabajo que tenían que realizar, salieron, reportaron la salida”.
Cuatro o cinco minutos después de haber alzado vuelo, el coronel Alfaro reportó un aterrizaje de emergencia y de inmediato se perdió la comunicación.
Avilés recordó que en esa institución ya han experimentado situaciones difíciles, pese a que se esmeran en el mantenimiento de las aeronaves.
Recordó un accidente en Bluefields, donde murieron once personas. Otro accidente ocurrió durante el aniversario de la Fuerza Aérea, en 1999, donde tres oficiales perdieron la vida.
A estos hechos se agrega el ocurrido el 27 de junio de 1990, en San Pedro de Lóvago, Chontales, tras una desmovilización de la Contra.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,4 A