Julio Portocarrero Arancibia
18 de enero de 2013. Hacía frío a esa hora de la madrugada. Sin embargo Félix Ney debió permanecer en pie y con energía en la sala de labor y parto del Hospital Bertha Calderón.
¿Y eso? Zaid, su hijo, estaba a punto de venir al mundo. “Esa noche me encontraba súper nervioso, pero sabía que debía ser fuerte para apoyar a Xóchilt, mi esposa”, comenta.
Desde entonces su “yo papá” salió a flote y aunque sus prioridades han cambiado Zaid es la sonrisa de sus días.
A sus 19 años Félix Ney estudia el último año de Comunicación Social en la Universidad Centroamericana (UCA) y desde pequeño ha tenido experiencia con la música; talento que según él, ha dejado por ahora a un lado para centrar toda su atención en Zaid, quien ahora tiene 5 meses.
¿Qué ha significado tu experiencia como papá?
Es una experiencia que implica muchos sentimientos: amor, ternura y preocupación, pero también es una inversión de tiempo, pues un hijo necesita tiempo para estar con sus padres y estos deben cubrir toda sus necesidades.
¿Cómo te preparaste durante el embarazo de Xóchilt?
El embarazo fue la etapa más difícil, mi esposa se puso con un carácter terrible y lloraba por todo. Me alegró mucho la noticia de ser padre y me puse un poquito tenso pues sabía que debía informarlo a mis familiares y pensar en cada reacción me estresaba.
¿Estabas realmente preparado para afrontar esta realidad?
En muchos aspectos sí. Me considero una persona bastante paciente y creo que esa es una fortaleza para llegar al éxito ante cualquier situación en la vida. Sabía que era una responsabilidad muy grande así que la puse en manos de Dios, como debe acontecer en cada paso que damos.
¿Qué ha sido lo más difícil en todo este tiempo?
Lo más difícil son las responsabilidades diarias. Quisiera pasar todo el día en casa viendo TV o en internet con Zaid, pero debo cumplir con mis responsabilidades de papá.
¿Cómo lográs ahora organizar tu tiempo entre Zaid, los estudios y tu faceta artística?
De la casa a la universidad y luego al trabajo. En la noche cuido a Zaid porque su mamá va a clases a esa hora. Es cansado, pero sé que estoy sembrando para luego cosechar. Mi faceta artística ha tomado un ligero descanso. Estoy esperando que termine este año para finalizar mi carrera y que Zaid cumpla un año para aprovechar una oportunidad que está a la espera. Mis estudios técnicos de música han finalizado, ahora es momento de producir música.
¿Qué expectativas tenés para con tu hijo y tu vida?
Deseo que mi hijo me quiera tanto como yo a él. Que no me mire como una autoridad o un militar, sino como su amigo y una solución a sus problemas. Espero que Dios me dé muchos años de vida para ver que esto suceda.
¿Cuál sería tu mensaje a todos los chavalos del “suple”?
En esta vida existimos para que vivamos con creatividad. Luchemos por lo que queremos pues todo esfuerzo tiene recompensa. Divirtámonos con cuidado y que el Creador nos tenga a diario. Feliz Día del Padre y muchos abrazos. ¡Love you babies! Posdata: ¡Compren mi disco en enero 2014!
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