Tegucigalpa/ACAN-EFE
Alrededor de un centenar de viviendas cuyos propietarios habían sido desalojados a la fuerza por pandillas armadas desde hace varios años, fueron recuperadas hoy en el norte de Honduras por autoridades civiles y militares.
La recuperación, en el populoso sector de Chamelecón, jurisdicción de San Pedro Sula, se hizo como parte de la Operación Libertad puesta en marcha este año por el Gobierno que preside Porfirio Lobo, dijo a los periodistas el ministro hondureño de Defensa, Marlon Pascua.
Agregó que la fuerza de trabajo constituida por la Policía y el Ejército recuperó más de 90 viviendas, dos escuelas y varias iglesias que estaban controladas por pandilleros, pero no se detuvo a nadie.
Los propietarios de las casas se vieron obligados a abandonarlas porque los pandilleros los sacaron, relató Pascua, quien encabezó la operación desarrollada hoy en dos barrios de Chamelecón.
El alto funcionario dijo que Lobo ordenó recuperar las casas y devolverlas a sus propietarios.
Además, el presidente ha ordenado que en San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante del país, se reduzcan los altos índices de violencia que se registran a diario para que esa región vuelva a ser segura.
Según Pascua, en las últimas semanas se han enviado unos 500 refuerzos militares a San Pedro Sula para apoyar a la Policía Nacional, y un nuevo contingente estaría llegando a esa ciudad en los próximos días.
Pandillas armadas también controlan otras regiones cercanas a San Pedro Sula como la Rivera Hernández, donde muchas familias vendieron sus viviendas y otros las abandonaron por temor a ser asesinados si no accedían a las exigencias de los pandilleros, según múltiples denuncias difundidas por medios locales de prensa.
Honduras, con una tasa de homicidios que en 2012 llegó a 85.5 por cada 100,000 habitantes, según organismos de derechos humanos, figura entre los países con índices más altos de violencia.
Al respecto, Pascua enfatizó que las autoridades reconocen que hace falta mucho por hacer en materia de seguridad y se reconoce el alto índice de criminalidad, pero en su opinión, un alto porcentaje de las personas fallecidas en hechos violentos han estado ligadas a la delincuencia y el crimen organizado.
El Gobierno de Estados Unidos alertó el pasado lunes a sus ciudadanos que visitan Honduras sobre los altos niveles de violencia y delincuencia en el país centroamericano.
La alerta emitida por el Departamento de Estado, que sustituye a otra del 21 de noviembre de 2012, indica que el crimen y la violencia «son problemas graves» en todo Honduras, y que su Gobierno «carece de recursos suficientes» para hacer frente a estas cuestiones.
Pascua indicó que no comparte la opinión del Gobierno de Estados Unidos y que la violencia no es un asunto exclusivo de Honduras, sino de la región centroamericana y otros países del continente, y que las autoridades locales están trabajando en el combate de ese flagelo.