WASHINGTON/AFP/EFE
La mayoría republicana en la Cámara de los Representantes dio ayer un paso para intentar dividir la discusión sobre una reforma migratoria integral, con la aprobación de un controvertido proyecto de ley en la Comisión de Asuntos Judiciales, que criminaliza la inmigración ilegal y permite que los policías comprueben el estatuto migratorio de una persona.
“Aplicar la ley me parece que es un punto razonable para empezar”, declaró el autor del texto de la Ley Safe (seguro, en inglés), Trey Gowdy. El jefe de la comisión, Robert Goodlatte, señaló que “una reforma migratoria real necesita tener mecanismos que garanticen que el presidente no puede simplemente ignorar la aplicación de las leyes migratorias”.
El proyecto Safe, de Gowdy y Goodlatte, retoma una ley que fracasó en el Congreso en 2005, por lo que su futuro legislativo aparece incierto. Pero el proyecto pasará al pleno de la Cámara de Representantes, que aprobó hace dos semanas una controvertida enmienda presupuestaria, que impide gastar dinero en un programa para dar un estatuto legal temporal a centenares de miles de jóvenes indocumentados.
Por otra parte, el Senado rechazó ayer con 54 votos en contra y 39 a favor una enmienda de los republicanos al proyecto de reforma migratoria, con la que se pretendía atrasar el proceso de legalización de indocumentados, u otorgar la residencia permanente a los indocumentados —mediante la conocida como “green card”— hasta que se erija una valla de 1,130 kilómetros en la frontera con México.
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