Brasil juega hoy por la clasificación a semifinales de la Copa Confederaciones y para resolver cuentas pendientes con México, una selección que está obligada a ganar para continuar viva en el torneo.
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El partido también brindará un interesante duelo entre dos figuras en boga: el brasileño Neymar, flamante fichaje del Barcelona, y el mexicano Javier “Chicharito” Hernández, del Manchester United.
Brasil, guiado por Neymar, venció 3-0 a Japón (3-0) y podría pavimentar su camino a la siguiente fase si vence a México, que tras caer 2-1 ante Italia no se puede permitir otra caída, por lo que se defenderá cual gato panza arriba.
La selección mexicana siempre es “una piedra en el zapato” de Brasil, en palabras del entrenador de Brasil, Luiz Felipe Scolari. El Tri derrotó a Brasil por 2-0 en su último cruce, un amistoso jugado el año pasado en EE. UU. y, lo más doloroso, le ganó en la final de los Olímpicos de Londres por 2-1.
México contará hoy con cinco campeones olímpicos y Brasil, con seis jugadores que sufrieron en su propias carnes el varapalo de la final olímpica de Wembley.
Al margen del condimento emocional, el partido de la segunda jornada de la Copa Confederaciones será decisivo para ambos equipos, en especial para México, que podría decir adiós al torneo.
Por ello se espera que México repita el once aguerrido, que juega con las líneas juntas —lo que causó problemas a Italia— y golpea a la contra, aprovechando su rapidez.
Brasil últimamente ha tenido dificultades cuando se enfrentó a equipos que saben cerrarse atrás y el propio Neymar, quien se siente más cómodo con espacios, suele disminuir su rendimiento.
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