Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
Costa Rica sigue demostrando ambigüedades en temas sensibles que generan conflictos con Nicaragua; ahora con el canal interoceánico donde la cancillería mantiene cautela sobre efectos ambientales en su territorio, mientras que el Ministerio de Ambiente prácticamente lo descarta; aunque ambas instituciones esperan más detalles del proyecto.
El Ministro de Ambiente y ex canciller René Castro, consideró que el proyecto del canal es muy adentro de Nicaragua, “más o menos a la altura de la mitad de su territorio”.
“Es un tema exclusivamente nicaragüense”, dijo Castro, al decir que como el proyecto no pasaría por el río San Juan, lo que le preocupaba a su país, “se cierra un tema que ha sido un diferendo”.
“Anteriormente el proyecto lo planteaban en el río San Juan, en ese caso sí hubiese tenido mucho que decir el gobierno de Costa Rica por el impacto en los afluentes en el lado nuestro del territorio, por el impacto en el movimiento de tierra y así lo dice el Laudo Cleveland de 1888, que aunque el río San Juan sea nicaragüense, en caso de que se hiciera un canal interoceánico ahí, el criterio de Costa Rica era relevante y tenía que ser un participante activo”, declaró.
“No (es) así en la ruta que se ha anunciado ahora y gracias a Dios se cierra un tema que ha sido un diferendo”, añadió.
Estas declaraciones difieren a las del canciller Enrique Castillo, quien dijo esta semana que “persisten algunas dudas porque se habla de utilizar el Gran Lago de Nicaragua y esto podría tener afectación sobre el San Juan y el río Colorado”.
Castro a la vez se desdice al afirmar que en su país hay una etapa de expectativa en torno al canal, estudiando aún lo que puede suceder y por lo tanto “es muy temprano opinar si hay impactos negativos o positivos” al medio ambiente.
“No conocemos todavía el trazo final, los diseños. Hasta lo que sabemos hay una mera idea por donde va pasar, no hay planos terminados, no hay todavía una idea de cuales aguas dulces usarán y es una gran cantidad de agua la que se ocupa, no hay un trazo definitivo, no hay un estudio de impacto ambiental que tendrá que ser publico obviamente”, explicó.
Castro fue trasladado de la cancillería al Ministerio de Ambiente en el 2011, por aparente mal manejo en el conflicto con Nicaragua por la lucha de Habour Head.
Inicialmente avaló el dragado en el río San Juan y luego habló de supuesta invasión nicaragüense por tales obras.