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¡Fuera gripe!

Cuando un compañero de trabajo tiene gripe la preocupación recae en que nos puede contagiar, como usualmente sucede. Puede ser el mismo día o a los siguientes que nuestro organismo es atacado por el virus que se propaga con facilidad.

Cuando un compañero de trabajo tiene gripe la preocupación recae en que nos puede contagiar, como usualmente sucede. Puede ser el mismo día o a los siguientes que nuestro organismo es atacado por el virus que se propaga con facilidad.

La gripe es una enfermedad respiratoria causada por el virus de influenza y se transmite a través de secreciones respiratorias de una persona infectada, vehiculizadas directamente al toser, estornudar y hablar, o a través de manos y objetos contaminados que toman contacto con la boca, los ojos o la nariz.

La infección dura generalmente una semana y se caracteriza por la aparición súbita de fiebre alta, dolores musculares, cefalea y malestar general importante, tos seca, dolor de garganta y rinitis.

La fiebre y los demás síntomas suelen desaparecer en la mayoría de los casos en el plazo de una semana. El tiempo transcurrido entre la infección y la aparición de la enfermedad es de aproximadamente 2 días.

Las personas pasan gran parte del día en el trabajo. Para reducir las vías de contagio y multiplicar la cadena de protección, algunas recomendaciones.

OJO, MUCHO OJO

Cubrirse con el antebrazo la boca y la nariz al toser o estornudar para no diseminar las gotitas de saliva que se expulsan. Estas pequeñas partículas pueden depositarse en las superficies de los lugares y objetos que manipulamos de forma cotidiana. Al tomar contacto con las superficies contaminadas aumenta el riesgo de contagio de enfermedades infectocontagiosas.

Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón por lo menos durante veinte segundos. Se debe prestar especial atención a ambas caras de las manos, al espacio entre los dedos, debajo de las uñas y entre los anillos. Si no se dispone de agua y jabón, se recomienda el uso de alcohol en gel.

No fumar en lugares cerrados. El humo de tabaco afecta las defensas naturales del organismo dejándolo vulnerable ante posibles infecciones respiratorias.

No apoyar bolsos, maletines o mochilas en el escritorio pues podrían transportar virus y de esta manera propagarlos dentro del ámbito laboral.

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