“Tengo 53 años y desde hace un año no tengo menstruación, sufro intensos dolores en las rodillas que no me permiten caminar. Los exámenes de sangre salen negativos, las radiografías: tengo destruidos los cartílagos de mis rodillas. ¿Qué me está pasando?”.
Usted padece la artritis más frecuente que es la osteoartritis o artrosis, trastorno donde se produce pérdida o deterioro del cartílago que se encuentra dentro de las articulaciones, un tejido que cubre los extremos de los huesos y permite que se deslicen suavemente uno contra el otro amortiguando los golpes que se producen con el movimiento.
De un dos a seis por ciento de la población general la padece y las mujeres suelen estar más afectadas, en especial durante la menopausia, siendo la edad más frecuente a partir de 50 años.
El dolor, rigidez y la inflamación condicionan disminución de la movilidad y son síntomas comunes de esta enfermedad cuyo origen todavía no ha sido definido.
Y aunque no sabemos la causa, se domina que hay factores que favorecen la aparición y agravamiento de este padecimiento doloroso: obesidad o sobrepeso, envejecimiento, traumas, defectos de nacimiento en las articulaciones y trabajos o deportes rudos.
Cuando en la mujer faltan los estrógenos que en condiciones normales producen los ovarios aparece la llamada “artrosis dependiente de estrógenos”
Son señales de alarma la rigidez de una articulación al levantarse de la cama, hinchazón o sensibilidad al tacto, sensación de ruptura o crujido de los huesos.
El tratamiento de estos casos consiste en mantener un peso saludable, controlar el dolor, tener estilo de vida saludable y mejorar el funcionamiento articular.
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