Nigeria tendrá unas 24 horas para sacudirse el polvo del avión cuando enfrente este lunes a Tahití (1:00 p.m.) en el debut de ambos en esta Copa Confederaciones.
Tras resolver a último minuto una disputa con su federación sobre las bonificaciones de los jugadores, los campeones africanos llegaron ayer a Belo Horizonte, un día antes de su encuentro frente al monarca de Oceanía.
El único aliciente para las Súper Aguilas es, precisamente, el rival: una selección con escaso roce internacional, compuesta en su mayoría por futbolistas amateurs, y que puede darse por satisfecha solo con haberse clasificado al torneo.
Nigeria puede dar un paso gigante a las semifinales con un triunfo ante Tahití, tomando en cuenta que su siguiente oponente es Uruguay, que perdió 2-1 ante España.
“Lo más importante es que nos concentremos en este partido. Es un partido que sabemos que tenemos que ganar, y para conseguirlo tenemos que estar totalmente concentrados”, enfatizó el zaguero nigeriano Efe Ambrose en una entrevista con FIFA.com.
“En estos torneos ha habido grandes sorpresas, y no queremos ser las víctimas en esta ocasión. Sabemos que tenemos que sumar los tres puntos para tener una buena posibilidad de avanzar a la siguiente ronda”.
Los nigerianos cierran la primera fase contra España.
Ambrose, defensor de Celtic de Glasgow, señaló que el triunfo de su club sobre el Barcelona en la Liga de Campeones le brinda esperanzas de conseguir un resultado positivo, incluso ante los campeones mundiales y europeos.
El partido por el Grupo B ha generado poco interés entre los fanáticos en Brasil, y hasta ahora es el de menor venta de boletos. Para Tahití, se trata de su debut en un torneo importante.
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