Los Spurs de San Antonio y los Heat de Miami jugarán hoy (6:00 p.m.) el quinto partido de las finales de la NBA con el base francés Tony Parker y el escolta argentino Manu Ginóbili como centro de atención.
Parker, el hombre clave en la creación de juego y ataque de los Spurs, sigue sin poder entrenar con normalidad y reconoció ante los periodistas que su tirón muscular que sufre en la pierna derecha le puede generar en cualquier momento el “desgarro” del tendón.
El jugador francés, que en el cuarto partido aportó 15 puntos, todos conseguidos en la primera parte, pero falló los cinco tiros que hizo a canasta en la segunda, admitió que sigue con las molestias.
Si los Spurs necesitan que Parker pueda rendir al máximo nivel y no se “rompa”, también es urgente que Ginóbili supere el rendimiento que ha tenido hasta ahora, especialmente en el apartado ofensivo.
Ginóbili, quien está muy lejos de ser el jugador decisivo que hace diez años, en su primera temporada en la NBA, lograba el título de Liga 2003 frente a los Nets de Nueva Jersey, es consciente de la necesitad que el equipo tiene de su mejor aportación, sin la cual será muy difícil que puedan ganar el quinto partido.
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