Lucía Vargas
Con el respaldo de la mayoría de comerciantes del mercado de Granada marchó ayer la directiva de ese centro de compras para pedir a las autoridades municipales la destitución inmediata del recién nombrado gerente José Ramón Roblero, al que señalan de ser prepotente con los vendedores y de irrespetar a la presidenta de la asociación de comerciantes.
“El gerente tiene que hablar y negociar con el sector porque aquí no hay soldados ni rasos ni cabo, está violentando los derechos de la gente”, señaló doña Alexandra Castellón.
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Al gerente también lo acusan de amenazar a los vendedores que han retrasado sus pagos de impuestos con quitarles sus tramos si no se ponen al día.
Además de desconocer a la directiva de los comerciantes cuando sus miembros se presentan a su oficina para mediar por algún problema que enfrentan.
Los marchistas pidieron ayer la destitución de Roblero, así como de los inspectores Alejandro Ramírez y Roberto Sequeira, a quienes señalan de maltratar a las mujeres comerciantes.
LA PRENSA buscó la versión de los aludidos, pero en la gerencia dijeron que no se encontraban en la oficina.
EXPULSADOS DE OFICINA
“El miércoles en la tarde me presenté a la oficina del gerente con dos miembros de la directiva para pedirle que le diera una tregua a un comerciante que ha tenido problemas económicos, para que le cediera el derecho de llave (que pueda vender su tramo), pero más bien me expulsó de su oficina y me dijo que es él quien manda aquí en el mercado”, relató Margarita Jarquín, presidenta de la asociación de comerciantes y concejal sandinista.
Jarquín denunció que el gerente la llamó “estúpida” y la acusó de hacer negocios ilícitos con los tramos del mercado.
“También dijo que a las personas que están morosas les cerrará los tramos”, dijo Jarquín, quien interpuso una denuncia en la Policía contra Roblero por maltrato verbal y psicológico.
La líder dijo que la secretaria política del FSLN en Granada, Lidia Algaba, quien también es concejal, la había llamado varias veces para decirle que detuviera la marcha.
“Yo soy concejal para defender los derechos del pueblo y prefiero dejar de ser concejal antes de ir en contra del pueblo”, refirió Jarquín.
Los marchistas salieron con morteros y música de viento hacia la Alcaldía Municipal para hablar con la alcaldesa Julia Mena, pero no fueron atendidos y al plantarse frente al portón de la gerencia les cerraron las puertas.
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