Viejitos radicalizarán sus protestas
José Adán Silva
La Unidad Nacional del Adulto Mayor (UNAN), integrada por más de 25 mil extrabajadores retirados, anunció hoy a LA PRENSA que a partir del lunes 17 de junio comenzarán una nueva jornada de protestas, más “radical” que las realizadas en cinco años de existencia como organización.
Porfirio García, líder del movimiento, esta vez, pidió el apoyo de todas las organizaciones nacionales, entidades de la Sociedad Civil, grupos feministas y defensores de Derechos Humanos, movimientos juveniles, sindicatos independientes, medios de comunicación, iglesias y agrupaciones religiosas y sedes diplomáticas.
“Vamos a iniciar la toma de todas y cada una de las principales oficinas y edificios del INSS a nivel nacional, para obligarnos a que se sienten con nosotros y nos den respuestas a nuestras demandas”, dijo García, quien precisó que esta vez la protesta no será temporal, sino permanente.
“Vamos a apostarnos de frente y alrededor de cada edificio, a sentarnos en sus puertas y permanecer ahí hasta que se dignen a dar la cara o moriremos y velaremos nuestros cadáveres ahí, quizás eso les abre la conciencia”, advirtió el líder de los extrabajadores.
Según el anuncio, de los plantones y cercos a las oficinas nacionales del INSS, pasarán a huelgas de hambre y jornadas de protesta indefinida, por lo cual piden la presencia de Cruz Roja Nicaragüense y Bomberos, para que garanticen la atención médica necesaria a los protestantes.
Aclaró que esta medida de presión será voluntaria: “cada compañero que desea irse a huelga de hambre, será responsable de su decisión en esta lucha, pero si alguien de nosotros muere, desde ya acusamos y responsabilizamos principalmente al capitán en retiro y presidente del INSS, Roberto José López Gómez”.
Ellos solicitan a las organizaciones que, de alguna u otra manera tienen reclamos pendientes y exigen cambios a las instituciones públicas, que apoyen la causa de los adultos mayores que piden una pensión reducida y beneficios médicos y humanitarios del Estado.
“Que apoyen con lo que sea, con lo que puedan, con su presencia y respaldo, con alimentos, con agua, con medicinas, con colectas. Nuestra lucha por una pensión mínima y un trato justo no es solo de nosotros que ya pronto nos vamos a morir, sino para toda la sociedad y la juventud, que algún día llegaran a esta etapa y no queremos que anden como nosotros, viejos y enfermos, reclamando un derecho que por ley debería beneficiarnos”, expresó García.