Quito / EFE
Latinoamérica puede ser una potencia en la industria del bambú, para lo que requiere un mayor apoyo por parte de los gobiernos, así como más difusión entre la población sobre los beneficios económicos que acarrea esta planta en sus distintos usos, dijo el experto chino Li Zhiyong.
América Latina puede volverse “muy importante” en el mundo del bambú, recalcó.
[/doap_box]
“Creo que hay gran potencial en América Latina si es que podemos conseguir que haya un apoyo positivo de los gobiernos y también necesitamos hacer algo para informar al pueblo de las ventajas del bambú”, dijo Li durante el I Congreso Internacional de Producción Forestal Sostenible, que terminará hoy.
Li, subdirector de la Red Internacional del Bambú y el Ratán (Inbar, por sus siglas en inglés), asegura que el bambú tierno tiene un “gran potencial” como alimento y apuntó que en China, especialmente en el norte, llevan más de 3,000 años comiéndolo.
Según Inbar, el bambú es una de las plantas más altas y de más rápido crecimiento; cubre el tres por ciento de los bosques del mundo y su ritmo de desarrollo y maduración permite cosecharlo de manera selectiva año tras año.
Por ello representa una alternativa sostenible al uso de la madera y una importante fuente de ingresos tanto para productores como para procesadores.
Los bosques de bambú proporcionan valiosos servicios al ecosistema, tales como el control de la erosión y la captura de carbono. En Ecuador y las otras naciones latinoamericanas se puede alentar a introducir el bambú como material de construcción para partes estructurales como los pisos, añadió Li.
En su opinión, Brasil puede ser el país donde más pronto se desarrolle una industria del bambú, pues tiene extensas zonas sembradas con la planta y mantiene contactos con China para avanzar en diversos tipos de aprovechamiento del producto.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 C