Reubican a familias de puntos críticos de Managua
Roy Moncada
Si cae un aguacero doña María Gallegos ya no se preocupa que su casa se desplome en un guindo o que el lago de Managua se la trague.
Desde ayer dejó de vivir en el anexo de la colonia Pedro Joaquín Chamorro, un punto crítico para habitar, y fue trasladada a Villa Dignidad.
La misma suerte le tocó a tres familias en la Loma de Chico Pelón, del mismo Distrito Cuatro.
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Las autoridades de la Alcaldía capitalina y Defensa Civil evacuaron de ambos sitios a un total de 12 familias, para eliminar al fin dos de los siete puntos críticos categoría A que tiene Managua.
Cuando mayo apenas iniciaba, el secretario general de la municipalidad, Fidel Moreno, prometió sacar a estas personas antes que se instalara la temporada lluviosa, y ayer se cumplió cuando efectivos de la Unidad Humanitaria de Rescate del Ejército de Nicaragua montaron en camiones las pocas y humildes pertenencias de las personas.
Eliécer López, delegado del Distrito Cuatro de Managua, quien dirigió la misión, explicó que las familias del anexo Pedro Joaquín tenían problemas de derrumbes de tierra y anegaciones, lo que clasificaba al sitio como zona no habitable.
López aseguró que una vez reubiquen a las familias, las autoridades cercarán el lugar para evitar que otras personas se sitúen ahí.
SE CAPEARON DE LA MUERTE
Algunas de las familias vivieron más de ocho inviernos al lado del peligro. Gallegos recordó que cuando llovía fuerte ella y sus seis hijas no salían de la casa, debido a que peligraba que el angosto camino se las tragara.
María Luisa González pasó más de veinte años allí, al lado del final de un cauce y a menos de 200 metros del lago Xolotlán, que se extendía a su casa después de una lluvia severa.
“Era bien feo pasar el invierno en este lado, las casas peligraban caerse porque las corrientes de agua bajan con fuerza”, recordó González ayer, antes de abandonar el peligro.
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