Elízabeth Romero
El Movimiento Contra el Abuso Sexual mantiene una campaña para obtener firmas que respalden una solicitud ante la Asamblea Nacional para que sea establecido el 26 de mayo como Día Nacional contra el Abuso Sexual. Norori demandó que el Estado asuma su responsabilidad en este problema.
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Una joven de 17 años, que por segunda ocasión fue embarazada por su agresor, quien es su propio progenitor, fue impedida de denunciar la agresión sexual porque en la delegación policial a la que recurrió lo consideraron un hecho “consentido”.
El relato lo hizo la víctima ante el Movimiento Contra el Abuso Sexual adonde recurrió la semana pasada. La representante de ese organismo, Lorna Norori, confirmó la denuncia.
Según comentó Norori, en la Policía le expresaron que ya no podían atender su situación pues no podían asumir que era un abuso. Los policías alegaron que “si llegó al segundo embarazo es porque ella había consentido”, señaló Norori.
Para la promotora de defensa de las víctimas de agresión sexual, en el país el abuso sexual es una realidad pero persiste la invisibilización y una posición pasiva ante ese delito.
Y a su criterio, no existe voluntad por parte de las instituciones del Estado para enfrentar este tema.
“Parece que (el Estado) está empeñado en invisibilizar la problemática, en hacerlo aparecer como un problema privado. O en hacer creer que hay otros elementos que están de por medio y no el abuso sexual”, expresó Norori.
La defensora de las víctimas de violencia sexual refirió que, por informaciones que reciben de hospitales del país, así como por la coordinación que mantienen con casas maternas, conocen que cada vez son más frecuentes los casos de niñas y adolescentes que resultan embarazadas.
Norori dijo que el hecho de que las que resultan embarazadas sean niñas de edades comprendidas entre los 9 y 11 años debe ser causa de alerta.
Sin embargo, criticó que pese a esta situación a través de algunos medios de comunicación las autoridades justifican los embarazos como resultado de relaciones sexuales tempranas, cuando se debe presumir que es consecuencia de abuso sexual.
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