Nohelia González
Que Nicaragua tenga la economía y el sistema financiero más pequeños del istmo no es garantía de que en el país no exista lavado de dinero y financiación al terrorismo. Una cifra del organismo no gubernamental Global Finantial Integrity estimó el año pasado que en Nicaragua unos 11,734 millones de dólares era dinero legitimado de actividades ilícitas. El Fondo Monetario Internacional calculó hace ya varios años que el dinero proveniente del blanqueo de capitales rondaría entre el 2.5 y 6.3 por ciento del Producto Interno Bruto. Estas cifras apenas son referentes y no datos comprobados sobre el dinero proveniente de actividades ilícitas.
El hecho concreto es que el país continúa en la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional sobre el Blanqueo de Capitales (GAFI) debido a que aún no ha cumplido a cabalidad las recomendaciones del organismo en materia de lucha contra el lavado de dinero. No obstante ha mostrado avances, al tener un marco legal y la reciente creación de la Unidad de Análisis Financiero (UAF). Ahora le falta demostrar que las entidades son eficientes en la detección y procesamiento de los responsables de actividades de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.
Para la especialista guatemalteca Susan Rojas, quien impartió un seminario sobre el tema a los bancos nacionales, auspiciado por la Asociación de Banco Privados (Asobanp) “si hay delitos hay lavado”.
¿Es una ventaja de Nicaragua tener un sistema financiero pequeño frente a las operaciones de lavado de dinero?
Que interesante su pregunta, porque uno diría bueno si soy un país con una banca pequeña, si de pronto mis instituciones no son tan grandes puedo tener una falsa sensación de seguridad, puedo creer que de pronto no soy proclive, y eso no es una realidad si tomamos en cuenta que los lavadores lo que están buscando son oportunidades precisamente en donde las condiciones permitirían cometer el delito sin ser detectados. Entonces no me hace falta tener un banco gigante pero sí me hace falta tener un banco sin controles o un banco que de pronto no estime sus riesgos adecuadamente para poder yo colocar recursos provenientes de hechos ilícitos. En ese sentido Nicaragua está creciendo y es una excelente noticia el hecho de que crezca, es una muestra de que la economía está tomando auge. La banca crece junto con la economía, no puede crecer en un país que no ofrezca las posibilidades de mejorar las condiciones de crédito, la inclusión financiera o los productos financieros novedosos o regionales. El ser pequeños no es la solución para estar exentos del problema, todo lo contrario, yo creo que no estar seguros, no estar convencidos del riesgo que representa el lavado de dinero, eventualmente podría hacer que fuéramos no lo suficientemente atentos o no tener las metodologías necesarias para prevenir el delito.
”En realidad los megaproyectos es lo que necesitamos los países para salir adelante, verdad. Es lo que requerimos para poder tener las condiciones para poder competir en igualdad de condiciones con otros países que tienen esas facilidades. Todo megaproyecto es un proyecto positivo en esencia, lo que debemos ser cuidadosos es que esos proyectos tengan los mecanismos de control adecuados a nivel ciudadano, a nivel social, a nivel empresarial, a nivel de los Estados, pues para que no sean utilizados con otros propósitos”, asegura.
Según Rojas “todo lo bueno que nos pasa (a los países) nos hace ser más atractivos tanto para las cosas buenas como para que nos hagan daño o para cosas malas”.
Agrega que “no es que los megaproyectos sean particularmente sensibles, es que cualquier proyecto si no está adecuadamente conducido, podría tener resultados negativos. Todos los países que han invertido en infraestructura y en desarrollo terminan por gozar de las consecuencias positivas de esa infraestructura y desarrollo. Lo que toca es que todos estemos atentos de que no haya un tema que pudiera arriesgar el fin último de estos proyectos”.
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Nicaragua sigue en la lista gris de países que tienen que cumplir una serie de requisitos. Hay avances. ¿Qué perspectiva le ve a Nicaragua ya que tiene una Ley y la Unidad de Análisis Financiero?
Yo creo que Nicaragua está dando los pasos correctos desde el punto de vista de cumplir los estándares internacionales en la materia, que es uno de los objetivos, pero el verdadero objetivo no es cumplir el estándar, el verdadero objetivo es proteger al país y tener los mecanismos adecuados para poder contrarrestar el dinero sucio que tanto daño le genera a la sociedad. En ese sentido lo que ha reconocido la comunidad internacional son los esfuerzos que Nicaragua ha hecho. Muy recientemente el Gafic ha reconocido públicamente los esfuerzos del país respecto a cumplir los estándares internacionales y la creación de la UAF, la implementación y dotación de recursos y personal para la UAF es uno de los mejores elementos de juicio con los que se puede evidenciar ese compromiso. El punto es que estar en una lista lo que representa es que los países del mundo estamos a la expectativa de que los mecanismos de prevención y control obviamente funcionen para contrarrestar la amenaza del delito. En ese sentido Nicaragua ahora que tiene una UAF tiene el desafío de demostrar que las instituciones funcionan, que haya resultados, que los mecanismos de control realmente respondan a la necesidad de identificar operaciones financieras sospechosas, que esas operaciones sean conocidas por una UAF que tenga la capacidad técnica operativa necesaria para hacer análisis de operaciones financieras, y que presente casos ante el Ministerio Público que se puedan convertir en sentencias. Así que lo que hay es una expectativa muy alta.
Este es un país que se vanagloria de ser seguro, detecta tráfico de droga, de dinero, que a cada rato anuncia con gran despliegue operativos de desmontaje de células narco. ¿Se puede presumir en base a esto que no hay lavado de dinero?
Más bien si hay delitos, hay lavado. Si hay delitos, esos delitos generan dinero sucio, y el dinero sucio o circula dentro de nuestra economía o lo mandan para otras áreas geográficas, entonces yo creo que ningún país podría presumir que no hay lavado de dinero porque entonces tendría que presumir que no hay delitos. Y yo no creo que haya ningún país del mundo donde no se cometan delitos. Entonces es un esfuerzo importante el detener el crimen, por supuesto. Pero entonces también el lavado de dinero que es un crimen debe ser uno de los objetivos de los países para asegurarnos que los dineros sucios que se generan de la actividad criminal pues no se queden en la economía del país o no circulen a través del país para otros territorios.
¿A nivel centroamericano qué visión hay de Nicaragua en cuanto a lavado de dinero, está a nivel de Costa Rica, Panamá o por su economía es menor en comparación con otros países de Centroamérica?
En este caso un parámetro importante para medir el nivel de riesgo de los países está asociado al tamaño de su economía, por supuesto, al desarrollo de su sistema financiero, a sus condiciones generales de mercado, su ubicación geográfica. Pero si partimos también del cumplimiento de las regulaciones internacionales pues también un país aunque tenga bajas condiciones de riesgo si no cumple adecuadamente con los parámetros de prevención internacional podría ser vulnerable al delito. Nicaragua es un país que gracias a Dios ha contenido las dificultades que sí están enfrentando otros países del norte pero que por lo mismo no debe, como decimos en mi país, dormirse en sus laureles, sino trabajar arduamente para mantener esos niveles de seguridad y para ofrecer esos mecanismos necesarios para contrarrestar o prevenir que los dineros que provengan de actividades ilícitas en otros países que no encuentren en Nicaragua un asidero y que no sea fácil penetrar la economía.
Usted presentó una cifra que entiendo no es oficial de más de 11 mil millones de dólares en lavado de activos aquí …
Hay dos maneras de ver esas cifras, en principio está el estudio del Fondo Monetario Internacional que indica que entre el 2.5 y el 6 por ciento del PIB (Producto Interno Bruto) podrían ser recursos asociados a hechos ilícitos, eso es una cifra basada en un informe del Fondo Monetario que de hecho tiene muchos años. Hay otros estudios por ejemplo el de Global Finantial Integrity, que es una ONG que también tiene una metodología para medir los flujos financieros que podrían estar asociados a hechos ilícitos, basados en indicadores macroeconómicos e información de la balanza general de los países. No hay una cifra, podría yo decirle cualquier número bajo una metodología equis y podría ser siempre una cifra referencial, no puede haber un dato duro, es decir un dato exacto de cuánto dinero se lava en un país, porque para eso tendríamos que tener indicadores objetivos y nadie registra obviamente dineros ilegales, pues porque son ilegales.
¿Qué relación hay entre el tema del lavado de dinero y la falta de transparencia? El índice que se mostró aquí, Nicaragua no está muy bien en materia de transparencia en general.
Yo creo en general que los indicadores son referentes. Lo que en teoría la doctrina nos dice es que la relación que existe entre los índices de corrupción afecta obviamente los índices de desarrollo, eso es una tendencia académica que trata de demostrar que los países con mayor transparencia también están asociados a mayores indicadores de desarrollo, por lo tanto la transparencia es un tema en donde todos los países estamos preocupados, por así decirlo, de mandar un mensaje positivo. Estar en una mala posición en ese ranking siempre va a ser una preocupación de cualquier país, que sin duda es algo en lo que todos tenemos que trabajar incluso por los acuerdos internacionales asociados a los convenios anticorrupción, y todos los temas asociados a ese compromiso que tenemos los países de demostrar reglas claras, tranquilidad y seguridad jurídica y por supuesto transparencia que revele que la corrupción está controlada en los países.
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