Maestro César Caracas

Una estadía en Miami coincidió con la conmemoración que se le hizo a César Caracas en el Parque Rubén Darío, promovido por el Movimiento Mundial Dariano con motivo de haberse cumplido dos años de haber partido. Los oradores fueron el profesor Héctor Darío Pastora y el intelectual José Antonio Luna.

JOAQUÍN ABSALÓN PASTORA

Una estadía en Miami coincidió con la conmemoración que se le hizo a César Caracas en el Parque Rubén Darío, promovido por el Movimiento Mundial Dariano con motivo de haberse cumplido dos años de haber partido. Los oradores fueron el profesor Héctor Darío Pastora y el intelectual José Antonio Luna.

Inevitable la nostalgia, la figura mítica de El Güegüense, protagonista de su imaginación con El Macho Ratón.

Vivo y lleno de proyectos visité su casa donde me contó el drama desde que cumpliendo con sus deberes pedagógicos en el Maestro Gabriel fue sorprendido por un gendarme de la “revolución”.

Lo sacó del aula para que se bebiera las primeras dosis amargas de su destino que lo condujeron al destierro donde fue perseverante en su vocación inspirada por una frase: “El arte no se puede someter”.

Nadie lo puso de rodillas.

Lo único que se le introdujo en su signo fue el rostro de la nacionalidad. Y cuando pintaba explicaba los rasgos con la voz quebrada.

Pensaba yo: que difícil ser güegüense dentro de Estados Unidos, ser un travieso típico y avante porque siempre mantuvo su “caleidoscopio” en la creación. Atrapado en su jaula no podía ocultar esa prioridad por el matiz nativista.

En el exilio la tristeza luce sus mejores galas, convida a un escenario donde oscilan las ineludibles añoranzas y las potencialidades deslumbrantes.

Y fue lo último lo que consiguió: pintar y repintar a El Güegüense. En ese empeño lo abrazó “la parca”. El mural fue lo que más lo distinguió.

En Miami vistos son sus colores como si el sol yendo y viniendo hubiese aportado algo de su arco iris. Es la herencia de este pintor cuyas cenizas duermen en el cementerio de Boaco, identificado con un epitafio que dice: “César Caracas, 1935-2011”.

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