Ghrelina y obesidad

La hormona ghrelina, conocida como “hormona del apetito”, es una hormona producida por el estómago, cuya función es informar al cerebro de que el cuerpo debe alimentarse. Así, su nivel aumenta antes de comer y disminuye después.

DRA. MARÍA LUZ ANDRÉ

MÉDICO–NUTRICIONISTACLÍNICO

La hormona ghrelina, conocida como “hormona del apetito”, es una hormona producida por el estómago, cuya función es informar al cerebro de que el cuerpo debe alimentarse. Así, su nivel aumenta antes de comer y disminuye después.

Además de estimular el hipotálamo para generar el apetito, la ghrelina actúa sobre la grasa. Esta hormona favorece la acumulación de lípidos en la grasa visceral. Precisamente, la grasa acumulada en la región del abdomen está considerada como la más perjudicial, pues conlleva la aparición de comorbilidades al relacionarse la obesidad visceral con mayor incidencia de hipertensión o diabetes de tipo 2. Además, al estar situada en la zona abdominal en contacto directo con el hígado, este tipo de grasa favorece la formación de hígado graso y aumenta el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina.

Los carbohidratos y las proteínas consiguen una supresión más eficaz de la ghrelina que los lípidos, explicando por qué una dieta rica en grasas y lípidos favorece el sobrepeso.

Sabemos que cuando se suspende la acción de la ghrelina dejamos de comer porque llega una orden al hipotálamo al centro de saciedad. El mecanismo para la reducción de peso tras la cirugía baríátrica es en parte la disminución de la superficie gástrica y, por tanto, de la superficie capaz de producir ghrelina.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí