Johannesburgo/ AFP y EFE
“Es hora de dejarlo partir” tituló ayer la primera plana del diario Sunday Times, con una foto de Nelson Mandela sonriente y saludando con la mano, en un gesto de adiós.
El expresidente sudafricano Nelson Mandela pasó su segunda noche en el hospital en el que fue ingresado el sábado en estado “grave” por una neumonía, mientras que Sudáfrica permanecía dividida entre la inquietud, la resignación y el deseo de que tenga un final digno.
“Ahora la familia debe dejarlo para que Dios intervenga a su manera”, dijo al Sunday Times Andrew Mlangeni, un viejo amigo de Mandela, que resume una opinión ampliamente compartida en las redes sociales en las últimas horas.
Desde el anuncio de su hospitalización, en la madrugada del sábado, la Presidencia todavía no ha dado ninguna información sobre su estado.
La última información médica indicaba que su situación era “grave pero estable”.
Según los periodistas, Mandela habría recibido dos veces la visita de su familia en el hospital de Pretoria donde los medios creen que está siendo tratado. Pero la Presidencia se niega a confirmar el lugar de su hospitalización.
El ícono de la lucha contra el apartheid cumplirá 95 años el 18 de julio. En dos años y medio, este es su cuarto ingreso por un problema pulmonar, sin contar una visita al hospital para exámenes.
95 años cumplirá el próximo 18 de julio el líder mundial nacido en Sudáfrica. “Madiba”, como le dicen sus compatriotas, estuvo 27 años en prisión, salió a comienzos de los años noventa.
MUTISMO SOBRE SU SALUD
Se esperaba que la Presidencia emitiera ayer por la tarde un comunicado sobre la salud del expresidente sudafricano. El portavoz de la Presidencia, Mac Maharaj, dijo que aún no disponen de la información de los médicos, señaló la emisora de radio local Eyewitness News. Entretanto, muchos sudafricanos, y el mismo mandatario, aprovecharon los servicios religiosos dominicales en las iglesias para rezar por su venerado héroe, que luchó contra el régimen de segregación racial del “apartheid”, impuesto por la minoría blanca del país hasta 1994.
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