EFE FAMILIA
Cuando el estrés y las preocupaciones llaman a nuestra puerta, no hay lugar para nuevas ideas.
Encontrar un espacio tranquilo donde liberar tensiones es un requisito imprescindible para superar el bloqueo, pero no el único.
La inspiración está unida al compromiso, la pasión y el disfrute que nos produce aquello que hacemos.
Estanislao Bachrach, doctor en Biología Molecular y autor del libro Ágilmente: aprende cómo funciona tu cerebro para potenciar tu creatividad y vivir mejor, comparte su receta para estimular la imaginación.
La capacidad de fabricar ideas novedosas no es cosa de genios. El más pequeño de los gestos puede romper con los patrones habituales de pensamiento. Eso es creatividad: “Crear algo nuevo y diferente, que tenga valor para ti, tu familia, tu empresa o tu país”, explica Bachrach.
INTÉNTALO
El primer paso para potenciar este talento es tener la intención de hacerlo, porque “cuanto menos te guste lo que haces, menos inspirado vas a estar”.
Es la conclusión de Bachrach, quien asocia la creatividad al compromiso, las ganas, la pasión y el disfrute que nos genera determinada actividad.
También el ambiente laboral repercute en la calidad y cantidad de ideas que producimos. Según el biólogo, las personas tienden a encerrarse en sí mismas, cruzarse de brazos y culpar a los demás en época de crisis. El gran damnificado es el espíritu creativo. Solo destacarán aquellos que sepan generar ideas distintas para salir adelante.
NO SE DA ASÍ POR ASÍ
El experto amplía en su libro que la semilla de la creatividad no se da así por así porque hay que estar claros que los momentos de inspiración no son universales. Cada persona tiene los suyos, que pueden ser de camino al trabajo, en la ducha, al hacer deporte o antes de dormir.
La lluvia de ideas interna suele aparecer cuando no hay un esfuerzo consciente de pensar y estamos relajados. “A nivel cerebral, estos momentos tienen relación con las ondas alpha, vinculadas a la calma y a los pocos pensamientos racionales”.