El principal sospechoso en la investigación de la muerte de un activista de la izquierda radical que falleció tras una pelea callejera en París, fue formalmente inculpado el sábado de violencia voluntaria que provocó una muerte sin proponerselo, informó una fuente judicial.
Otras tres personas que participaron en la pelea fueron también inculpadas de violencia voluntaria en reunión, al tiempo que una cuarta persona, una mujer, lo fue por complicidad de violencia en reunión.
Por otra parte, en el marco de este caso, que ha desatado una intensa emoción en Francia, el primer ministro Jean-Marc Ayrault anunció la apertura de un procedimiento que apunta a la disolución de un grupúsculo de extrema derecha.
Aunque la fiscalía, en la apertura de la investigación judicial, presentó el crimen como un homicidio voluntario, el juez no aceptó esta calificación.
El magistrado estimó, en vista de los primeros elementos de la investigación, que el sospechoso, Esteban Morillo, un skinhead de 20 años, nacido en Cádiz y de nacionalidad francesa, no tenía intención de matar al militante de izquierda Clément Méric, un estudiante de 18 años, miembro del grupo Acción Antifascista París-suburbios. Esteban Morillo fue puesto al anochecer en detención provisional, reveló una fuente judicial.
Samuel D., 19 años, también fue puesto en prisión preventiva, indicó la fuente policial, mientras que Alexander E., de 23 años; Stephen C., 25; y Katia V., 32, se encuentran bajo control judicial.
El fiscal de París, François Molins, estimó temprano el sábado que tres factores justificaban optar por la «intención homicida»: la fuerza y la violencia de los golpes contra el joven, el posible uso de una manopla y la causa de la muerte de Clément Méric, debida a varios golpes y no a la caída consecutiva a los golpes, según los resultados de la autopsia. Un testigo, un amigo de Méric, dijo que el sospechoso llevaba una manopla y dos objetos de este tipo se hallaron en la casa del inculpado durante un registro.
Sin embargo, ni la investigación ni la autopsia han confirmado el uso de una manopla por Esteban Morillo, que sostiene que «golpeó sólo con sus manos» y dio «dos golpes», precisó Molins.
Morillo y las otras cuatro personas presentadas ante la justicia han reconocido que son simpatizantes del movimiento francés de extrema derecha Tercera Vía y de su «brazo armado», las Juventudes Nacionalistas Revolucionarias (JNR), cuyo dirigente, Serge Ayoub, negó toda implicación en este caso.
Serge Ayoub, alias 'Batskin', figura del movimiento skinhead parisino desde hace más de 20 años, habló con la policía durante más de dos horas el viernes por la tarde. A su salida, afirmó que las personas detenidas «no formaban parte de las JNR».
Desde el jueves por la mañana, Ayoub ha proporcionado a la AFP una versión muy precisa de la pelea, explicando que los militantes de extrema derecha que se encontraban en el lugar de los hechos «sólo querían una cosa, marcharse».
Estudiante del prestigioso Instituto de Ciencias Políticas de París, oriundo de Bretaña (oeste de Francia), militante antifascista y miembro de un sindicato estudiantil, Clément Méric fue hospitalizado en «estado desesperado» el miércoles y falleció el jueves.
Rápidamente se organizaron manifestaciones de homenaje, mientras las más altas autoridades del Estado, el Parlamento y partidos de todas las tendencias políticas condenaban unánimes la agresión que, según el ministro del Interior, Manuel Valls, lleva «la marca de la extrema derecha».
A última hora de la tarde del miércoles, más de 15.000 personas se manifestaron en París y otras ciudades gritando consignas antifascistas.
Manuel Valls repitió el viernes: «sin duda serán prohibidos» grupos de extrema derecha porque -dijo- la República debe combatir «las ideas nauseabundas que nos recuerdan los peores momentos de nuestra historia». Agregó que, lamentablemente, ese tipo de movimientos «racistas, antisemitas y homófobos» están «resurgiendo», algunos de ellos al amparo de las reciente manifestaciones contra la ley de matrimonio homosexual, recientemente adoptada en Francia.
Tras la muerte de Clément Méric, las autoridades prohibieron el viernes, alegando «riesgos importantes» para el orden público, una manifestación prevista el sábado en Toulouse (sur) convocada por las Juventudes Nacionalistas, una organización de extrema derecha distinta de las JNR.