Tim Duncan es el líder de los Spurs de San Antonio y su principal “arma” esta noche en el inicio de la Final. LA PRENSA/AFP

Hoy chocarán

Basta de espera. ¿Conquistará el Heat de Miami un segundo campeonato seguido de la NBA? ¿Se mantendrán perfectos los Spurs de San Antonio en la quinta ocasión que disputan la gran final y le negarán un anillo por segunda vez a LeBron James?

Basta de espera. ¿Conquistará el Heat de Miami un segundo campeonato seguido de la NBA? ¿Se mantendrán perfectos los Spurs de San Antonio en la quinta ocasión que disputan la gran final y le negarán un anillo por segunda vez a LeBron James?

[doap_box title=»Tercero» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Cuando el Heat y los Spurs se midan hoy será su tercer enfrentamiento de la temporada. Bien podría ser el primero.

Miami ganó los dos choques de la temporada regular, pero no se pueden sacar muchas conclusiones de esos partidos.

Los Spurs le dieron descanso a cuatro de sus principales figuras en el primero y la NBA les sancionó con una multa de 250,000 dólares, luego que el técnico Gregg Popovich mandó a casa a Duncan, Manu Ginóbili, Danny Green y Tony Parker previo al último compromiso de una larga gira como visitantes.

[/doap_box]

El Heat alcanzó la final por tercer año seguido tras vencer el lunes 99-76 a los Pacers de Indiana en el séptimo partido de la final de la Conferencia del Este.

Los Spurs, en cambio, estuvieron esperando desde hace rato, luego de barrer en cuatro duelos a los Grizzlies de Memphis por el cetro del Oeste.

La final arranca esta noche (7:00) en Miami, mismo lugar en el que el Heat y James vencieron a Oklahoma City para consagrarse campeones el año pasado.

Miami va por su tercer campeonato, San Antonio por el quinto. Para James, esta es la oportunidad de borrar un amargo recuerdo de hace seis años.

Su primera final fue cuando jugaba con los Cavaliers de Cleveland en 2007, y el resultado fue un fiasco. Los Spurs despacharon a Cleveland en cuatro partidos para ganar su cuarto título.

Esta es la primera final de San Antonio desde entonces, así que es apropiado que ahora vuelvan a citarse con James, aunque este ahora luzca un uniforme distinto.

“Nos faltaban cosas”, dijo James al recordar la final anterior ante San Antonio. “Nuestro equipo era muy bueno, pero no extraordinario. Sucumbimos ante un equipo que era mejor. Entendía que nos faltaban cosas. Seguimos mejorando con el paso de los años, pero nunca alcanzamos ese nivel”.

Cuando esa serie terminó, Tim Duncan de los Spurs se acercó a James para darle ánimo.

Con cuatro galardones al jugador más valioso, dos finales de la NBA y un campeonato, James brilla más que nunca. Tiene al alcance la oportunidad de conquistar títulos consecutivos, pero también repetir el más valioso de la temporada regular y la final.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí