Brooklyn Rivera, presidente de Yatama. LA PRENSA/ARCHIVO

Yatama invita a relator de la ONU

Pese a que la directora de la Unesco, Irina Bokova, no visitó la Reserva de Biosfera de Bosawas, sí lo podría hacer el relator especial para los pueblos indígenas, James Amaya, quien fue invitado por el presidente del partido indígena Yatama para que visite el sitio y corrobore la violación a los derechos humanos de los pueblos originarios.

Ramón H. Potosme

Pese a que la directora de la Unesco, Irina Bokova, no visitó la Reserva de Biosfera de Bosawas, sí lo podría hacer el relator especial para los pueblos indígenas, James Amaya, quien fue invitado por el presidente del partido indígena Yatama para que visite el sitio y corrobore la violación a los derechos humanos de los pueblos originarios.

El diputado Brooklyn Rivera, quien expuso hace dos semanas la situación de deterioro de la reserva ante el Consejo Permanente de la Organización de las Naciones Unidas, dijo que invitó a Amaya a que visite Bosawas, a lo que el funcionario respondió positivamente, pero que para ello deberá recibir una invitación formal de parte del Gobierno.

Ante ello, Rivera se comprometió a hacer las gestiones pertinentes ante la Presidencia de la República, la Cancillería y la Secretaría de la Costa Caribe para que giren invitación a Amaya. “Él dijo que tiene sumo interés, pero primero quiere ver si el Gobierno acoge la invitación para hacerlo más formal. Mientras tanto, solicitó información de lo que está sucediendo”, añadió Rivera.

Adicionalmente, también le solicitaron que visitara la región del río Wanky (Coco), la zona tradicional de las comunidades miskitas. La solicitud fue hecha por la organización de la Mosquitia hondureña (Masta) y Yapti Tasba Masraka Nanih Asaltakanka (Yatama). Nuevamente dijo que debe recibir invitación de los gobiernos de ambos países. Tanto Masta como Yatama gestionarán en Managua y Tegucigalpa la visita del funcionario.

Rivera señaló que, a diferencia de la directora de la Unesco, Amaya se especializa en los derechos humanos, el patrimonio y la cultura de las comunidades indígenas.

En su exposición ante el Consejo Permanente de la ONU, Rivera explicó que la presencia de colonos en la zona núcleo de la reserva llega a 2,500 familias o más de 11,000 personas. Con ello se han causado daños a la biodiversidad y a la propiedad comunitaria, amenazando la vida de los pueblos originarios.

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