Managua/ACAN-EFE
Autoridades del país informaron hoy que están considerando la posibilidad de volver a utilizar las escuelas públicas como centros de albergue temporal ante desastres, que se encuentran restringidos desde hace tres años.
«Estamos estudiando la posibilidad de que alguna escuela, a la hora de un evento de gran magnitud, sea utilizada como albergue», dijo a periodistas el secretario ejecutivo del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), Guillermo González.
El funcionario aseguró que han iniciado una valoración de los centros educativos, para saber cuáles pueden ser utilizados en situaciones de emergencia.
Nicaragua tiene restringido desde el año 2010 el uso de escuelas públicas como centros de albergue para damnificados por desastres, debido a que dicha ocupación interfería en la enseñanza formal.
Hasta el momento, 1,500 escuelas públicas, de un total de 5,974, según datos oficiales, tienen las condiciones para servir como centros de albergue temporal, detalló González.
«Parte de lo que estamos discutiendo es la evaluación de la infraestructura, especialmente de las cercas, de paredes, especialmente cuando se saturan los suelos hay problemas de caída de muros», explicó.
El funcionario comentó que la valoración de las escuelas incluye los alrededores de cada centro estudiantil, ya que «de repente puede ocurrir que hay caída de postes, cables, y en algunas escuelas hay niños que no tienen conciencia del peligro».
En 2012, la compañía británica Maplecroft, dedicada a la vigilancia mundial de desastres, clasificó a Nicaragua como un país de «riesgo extremo» ante desastres relacionados con la naturaleza.
El Índice Global de Riesgo Climático 2013, presentado en noviembre pasado en la Cumbre de Doha, por el organismo alemán Germanwatch, clasificó a Nicaragua como el tercer país del mundo más afectado, solamente por los efectos del cambio climático, desde 1990.
Además de huracanes, inundaciones y sequías, Nicaragua es amenazada por pequeños tornados, deslizamientos de tierra, terremotos, erupciones volcánicas y tsunamis.