Los crímenes contra la humanidad y de guerra se han convertido en una «realidad cotidiana» en Siria, denunció este martes la comisión de investigación de la ONU sobre ese país, que cita sobre todo la sospecha del uso de armas químicas, las matanzas y la utilización de la tortura.
La comisión de investigación, en su último informe ante el Consejo de Derechos Humanos, estima que «hay motivos razonables para pensar que se usaron cantidades limitadas de productos químicos».