Arlen Cerda
La promesa de aumentar la cooperación de Venezuela a Nicaragua, hecha por el presidente venezolano Nicolás Maduro, durante su visita sorpresiva ayer a Managua, no goza del menor crédito entre la oposición nicaragüense, que recuerda las promesas incumplidas hechas antes por Hugo Chávez y la crisis económica y la falta de alimentos que sufre el país suramericano.
El diputado de la Bancada Democrática Nicaragüense, Eduardo Montealegre Rivas, opinó que la promesa de Maduro “es el costo que Maduro tiene que pagar para obtener la legitimidad que él cree que el gobierno de Daniel Ortega le da”.
Sin embargo, también recordó que los nicaragüenses todavía están esperando la construcción de la carretera Nejapa-Izapa, que se perdió con la cancelación de la Cuenta Reto del Milenio, tras el fraude electoral del 2008, y que Hugo Chávez prometió asumir.
El diputado de la misma bancada y de origen conservador, Javier Vallejo Fernández, considera que la visita simplemente es parte del periplo de Maduro por los países miembros de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), donde ajusta cuentas para “con mucho cuidado y mucho tacto” encontrar la manera de responder a la presión de los venezolanos por la escasez que vive su país.
Al final de la visita de Maduro, los gobiernos de ambos países firmaron nuevos acuerdos “marcos” de cooperación en diferentes áreas de gobierno.
Montealegre opinó que “si verdaderamente a Maduro le interesa la democracia, el bienestar de los nicaragüenses y la transparencia, debió haberle exigido a Ortega que todos los recursos de la cooperación venezolana pasen por el Presupuesto”.
“Ojalá Ortega no se haya comprometido a venderle más vaquillas en pie a Venezuela, porque nos estamos quedando sin ganado”, advirtió Montealegre.
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