AFP
Las reformas son la única salida que tiene América Latina para mantener un crecimiento alto capaz de sacar a su población de la pobreza ante la depreciación de los precios de las materias primas y un contexto internacional difícil, alertaron este viernes ministros y representantes de organizaciones internacionales reunidos en un foro organizado por el Ministerio de Economía francés.
Y quizá el barómetro de ese problema es el alto grado de la economía informal, que se eleva al cuarenta por ciento y en algunos casos al cincuenta por ciento.
La falta de crédito es otro cuello de botella. La región necesita, según el BID, entre 330,000 y 400,000 millones de dólares para cubrir las necesidades de las empresas, y las más perjudicadas son las empresas de menor tamaño.
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“No tenemos los vientos a favor que teníamos en el pasado, por lo que cada vez las respuestas están en el interior de nuestros países”, advirtió el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, en el Foro Económico Internacional América Latina y Caribe.
“Reformas, reformas, reformas”, es la respuesta para adaptarse a las dificultades que se vislumbran para seguir creciendo, dice el director de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el mexicano Ángel Gurría, para paliar la “volatilidad que nos afecta siempre”.
“No hay alternativa, estamos atrasados, la complacencia nos sigue atacando y sobre todo a los países de relativa riqueza natural”, advirtió en este V foro organizado por el Ministerio de Economía y Finanzas francés, la OCDE y el BID.
El crecimiento del 3.1 por ciento del PIB de 2012, y el 3.5 por ciento que se espera este año no es suficiente para mantener la “velocidad de crucero” necesaria, que debe superar al menos el cuatro por ciento. Aunque estos datos esconden casos de alto crecimiento como Panamá o Perú.
Y es que, como advirtió el moderador de uno de los paneles, el periodista de The Economist Michael Reid, “se vislumbra el ocaso del gran supercirco del superprecio de las materias primas”.
Baja productividad, deficiente capacitación profesional, trabajo informal, infraestructuras malas o inexistentes, falta de financiación para las empresas, carencia de cadenas de valor, poca relevancia del aporte de las pequeñas empresas a la economía, ineficacia del Estado, falta de un buen sistema recaudador de impuestos… De hecho, el 68 por ciento de los latinoamericanos viven con menos de diez dólares al día, recordó Gurría, para quien el continente presenta las “disparidades socioeconómicas más grandes del mundo. No somos los más pobres, somos los más desiguales del mundo”, zanjó.
América Latina no está integrada en las grandes fábricas como son Asia, Europa, Estados Unidos, “y no hay una fábrica América Latina”, dijo la ministra de Comercio Exterior de Costa Rica, Anabel González. “Es uno de los desafíos que hay que tender en la región”, agregó.
Para el ministro de Finanzas de Perú, Luis Castilla, también hay que reformar el Estado para ser eficientes, porque hasta ahora ha sido el sector privado el que ha liderado el crecimiento.
Y eso pasa por un mayor gobierno electrónico que aumenta la transparencia y reduce la discrecionalidad y la corrupción, así como revisar el proceso de descentralización.
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