SAN SALVADOR/AP
El nuevo ministro de Seguridad Pública, Ricardo Perdomo anunció ayer que los pandilleros ya no tendrán ningún tipo de privilegio en las cárceles, y prohibió que estos puedan salir para dar entrevistas, luego que dos reconocidos líderes de las pandillas: Dionisio Arístides Umanzor, alias “El Sirra”, de la Mara Salvatrucha (MS-13), y Carlos Ernesto Mojica Lechuga, alias “El Viejo Lin”, de Barrio 18, participaran en una entrevista televisada y en un acto religioso la noche del miércoles en San Salvador.
Umanzor fue condenado en el año 2000 a treinta años de cárcel por homicidio y secuestro, y en 2001 a tres años de cárcel por daños agravados en perjuicio de la Policía Nacional Civil. Mojica cumple una condena de cuarenta años por homicidio.
Al inicio de la tregua entre las pandillas en marzo de 2012, Umanzor y Mojica, y otros 28 dirigentes de las pandillas, fueron trasladados de la cárcel de máxima seguridad conocida como Zacatraz a centros penales donde conviven con sus compañeros de pandilla, y donde las medidas de seguridad no son tan estrictas como en Zacatraz.
Desde esa fecha, es común que los líderes de las pandillas sean trasladados a otras cárceles donde se juntan para hablar con la prensa y luego regresan a sus lugares, pero nunca habían participado en una entrevista en vivo, fuera de la cárcel.
El viceministro de Seguridad, Douglas Moreno, sostuvo que “fuimos mal informados de la construcción de la entrevista, se había pactado dentro del sistema penitenciario bajo una visión cultural, bajo una visión de reflexión, fuimos mal informados de la estructura en la que se desarrolló esa entrevista”.
En El Salvador, las pandillas están integradas por más de 60,000 jóvenes y adolescentes. Más de 10,000 están presos, según cifras policiales.
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