El papa Francisco expresó ayer que la Iglesia no es una organización creada por un grupo de personas, sino que es obra de Dios y que está compuesta por pastores y fieles con sus defectos y pecados y que “hasta el papa tiene pecados… y muchos”, pero que Dios siempre perdona, al celebrar en la Plaza de San Pedro la tradicional audiencia de los miércoles, ante más de 100,000 personas y desafiando la lluvia.
El papa dedicó la catequesis de ayer al “proyecto de Dios” de que todos los hombres sean una única familia, “se sientan familia de Dios”.
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