Por lo general, las cosas no suceden al ritmo que nuestro entusiasmo las demanda.
Una buena jornada de un nicaragüense en las Menores nos lleva a pensar que en los próximos días será llamado a las Grandes Ligas.
Y si falla, hablamos de que se ha estancado, y que quizá lo tengamos de regreso en el país muy pronto. Las cosas no suceden así.
Los equipos, a diferencia de los fanáticos, no llegan a diario a conclusiones drásticas sobre hechos coyunturales. Hay más paciencia.
Pero no deja de ser alentador, observar el progreso que lleva Erasmo Ramírez en su rehabilitación y la necesidad que hay en Seattle.
Esa es una coincidencia magnífica. No solo se trata de que el joven en las Menores luzca bien. Es también que haya una necesidad arriba.
Todo el sistema de Ligas Menores está concebido de tal modo que pueda proveer a las necesidades que hay en el equipo de las Mayores.
De ahí que nos alegre la faena de Erasmo, quien lanzó cinco entradas de tres hits, una carrera y tres ponches en Doble A, el martes.
En Seattle lo están esperando. Brandon Maurer está frágil. Tiene 2-7 y 6.93 como quinto abridor. Y los zurdos lo están asesinando.
Pero eso no quiere decir que Erasmo va para arriba ya. De acuerdo con la prensa de Seattle, Héctor Noesí es la primera opción por Maurer.
Y detrás en la fila, está el zurdo Jeromy Bonderman, quien sin impactar en AAA (2-4 y 4.52), o lo suben el 1 de junio o será agente libre.
Quizá lo más importante es que Erasmo está de nuevo en la pista. Tiene salud. Hizo un buen trabajo y hay necesidad en el equipo arriba. Ahora solo a esperar.
Ver en la versión impresa las páginas: 14 B