Caracas/EFE
El cambio de la línea editorial de Globovisión para “ampliar” su espectro “informativo y de opinión” es un paso “positivo” en una polarizada Venezuela, pero no garantiza el equilibrio noticioso, señalaron analistas.
En términos parecidos se pronunciaron algunos periodistas de la cadena de noticias, históricamente muy crítica de la “revolución” instalada por el fallecido presidente Hugo Chávez, quien solía llamarla “Globoterror”.
Carlos Correa, director de la organización no gubernamental Espacio Público, expresó ayer que el cambio de línea editorial en Globovisión es “importante y positivo”, siempre y cuando no afecte la libertad de los periodistas. Atribuyó el cambio editorial a que el martes, por primera vez en años, un ministro haya dado una entrevista a Globovisión, como fue el caso de la titular de Salud, Isabel Iturria.
Resaltó el “desequilibrio absoluto” que existe en la comunicación en Venezuela que, según dijo, se expresa especialmente en los medios públicos, que son mecanismos de propaganda oficial. “Nada indica que esa situación de desequilibrio muy notoria en los medios públicos vaya a cambiar”, añadió Correa.
Globovisión fue vendida el 13 de mayo a tres empresarios venezolanos por su fundador, Guillermo Zuloaga, quien argumentó que el canal se había vuelto “inviable” política y económicamente en la Venezuela socialista.
Las millonarias multas aplicadas en los últimos años por el ente regulador de las telecomunicaciones, así como los expedientes administrativos abiertos a la cadena por informar en directo, por ejemplo, de un motín carcelario, la llevaron a esa situación, explicó Zuloaga, prófugo de la justicia, quien vive en EE. UU.
CAMPAÑA DE DESPRESTIGIO
En los últimos días personal de la cadena ha renunciado, entre ellos algunos periodistas que denuncian que hay “censura”, lo que la nueva directiva rechazó y atribuyó a una campaña de “desprestigio” impulsada por “sectores extremistas”.
“La Junta Directiva no ha vetado a funcionario o dirigente político alguno en la pantalla de Globovisión. Por el contrario, la política editorial del canal consiste en ampliar su línea de información y de opinión a todas las voces del país, sin discriminación alguna”, indicó un comunicado de la cadena.
Al confirmar su salida de Globovisión este lunes, el periodista Kiko Bautista, dueño y uno de los conductores del popular programa de opinión Buenas Noches, criticó la orden de no transmitir en directo los discursos de los políticos de oposición ni tampoco los del Gobierno.
El líder opositor Henrique Capriles se quejó el jueves porque Globovisión no transmitía en vivo uno de sus actos oficiales, como tradicionalmente había hecho. “La cobertura de un determinado dirigente o partido político no puede estar determinada por lo que decida un grupo privado de interés. Ningún medio de comunicación social está obligado a transmitir en vivo”, respondió la cadena en su comunicado.
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