Las personas que padecen este síndrome son muy inteligentes, no tienen problemas de lenguaje ni de aprendizaje. El problema reside principalmente cuando interactúan con su alrededor.
Además que manifiestan “un repertorio repetitivo y estereotipado de movimientos (como aleteos deliberados con las manos), palabras o frases, acostumbran fijarse inflexiblemente a la rutina, suelen tener mala caligrafía debido a problemas de motricidad fina, no hacen contacto visual con quienes les rodean, manifiestan preocupación persistente por objetos o temas de interés muy específicos”, describe la psicóloga Sheyla Palacios.
¿CÓMO TRATARLOS?
Así que si tienes un conocido o familiar que tenga el Síndrome de Asperger no lo trates diferente a los demás. Es una persona igual que todos y merece mucho cariño, más bien debes incluirlo en las mismas actividades que realizas a diario. Eso sí, respeta los diferentes tipos de percepción que tienen los que padecen el síndrome.
Asimismo, la familia no puede dejar de realizar el proceso terapéutico con la persona. Lo mejor sería, según la especialista, que si se percibe a temprana edad (entre los 2 y 5 años) el tratamiento farmacológico y terapéutico se realice lo más pronto posible.
TODO UN RETO
No es una discapacidad como muchas personas creen, pero sin lugar a dudas es una situación en que, para las personas que nacieron con este síndrome, cada día representa un nuevo reto que indudablemente deben superar, dado que por ignorancia casi siempre son sujetos de discriminación, todo por culpa de una sociedad irrespetuosa y poco tolerante.
El Síndrome de Asperger es un trastorno generalizado del desarrollo que forma parte de un grupo de afecciones denominadas Trastornos del Espectro Autista (TEA), en simples palabras se trata de un conjunto de trastornos que incluyen el autismo y otros trastornos de características similares, explica la psicóloga Sheyla Palacios.
Hay que estar claros de que las personas que padecen este síndrome no deben ser estigmatizados ni muchos menos ser rechazados, porque el padecer este trastorno no indica que sufre de una enfermedad, sino más bien se trata de que perciben de otra manera la realidad y el entorno donde conviven.
NO ESTÁN SOLOS
Se estima que 3 de cada 1,000 niños podrían padecer el trastorno, que es más frecuente en varones y se clasifica como un trastorno del espectro autista (TEA). Se cree que científicos como Albert Einstein o Isaac Newton, artistas como Miguel Ángel y músicos brillantes como Beethoven pudieron padecer el síndrome de Asperger.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 B