Productores del norte trabajarán en el rescate de semillas criollas de maíz y frijol, que son más resistentes a las afectaciones climáticas. La idea es crear bancos de semillas de este tipo en el norte del país. LAPRENSA/ARCHIVO

Crean banco de semilla criolla

Mujeres productoras de 15 comunidades del municipio de Pantasma, Jinotega, inauguraron un centro de acopio y un banco de 11 variedades de semillas criollas rescatadas en la comunidad El Charcón, cuatro kilómetros al oeste de Pantasma, para lo que están recibiendo apoyo de la Unión Europea (UE).

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María Elena Picado, una de las mujeres productoras de semillas criollas en El Charcón, manifestó: “Tenemos varios años de estar luchando por el rescate de las semillas criollas, esfuerzo que veníamos haciendo dispersos. Pero ahora que tenemos el apoyo de la Unión Europea y otros organismos, esto redundará en nuestra seguridad alimentaría”.

Picado sostuvo que “ya en las comunidades se cuentan con semillas criollas de maíz y de frijoles, para la siembra de primera y estamos conscientes de almacenar, producir y diseminar las semillas criollas para nuestra seguridad alimentaria”.

Juana Francisca González vive en la comunidad de El Charcón Número Uno. Ella cuenta que en su comunidad ya tienen rescatadas cinco variedades de semillas de maíz. “Yo sembré una manzana de maíz criollo tusa morada y me generó cuarenta quintales, a pesar de que el viento y la lluvia me botó varias matas, por lo que hubiera producido más y pocos insumos se llevan en la siembra de estas variedades de semillas criollas”, afirmó.

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  • “Las semillas criollas de maíz y frijol nosotros las curamos, de forma orgánica, con hojas de madero negro y no con la famosa pastilla de gastoxín, que nos contaminaba los granos”.
  • Juana Francisca González, productora de El Chacón, Jinotega.

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Félix Rivera M.

Mujeres productoras de 15 comunidades del municipio de Pantasma, Jinotega, inauguraron un centro de acopio y un banco de 11 variedades de semillas criollas rescatadas en la comunidad El Charcón, cuatro kilómetros al oeste de Pantasma, para lo que están recibiendo apoyo de la Unión Europea (UE).

El proyecto denominado Semillas para la Vida es impulsado por la Unión Europea, Action Age de Dinamarca y la Fundación Mujer y Desarrollo.

El proyecto también se está ejecutando en Nueva Segovia, Estelí, Madriz, Matagalpa y Río San Juan, así como en los municipios de Nueva Guinea, Siuna y el sector de Tasba Pri, en el caribe norte. En total se han invertido 11 millones de euros, de los cuales 10,500,000 son aportados por la UE.

En el caso del Banco de Semillas de El Charcón y centros de acopio en Pantasma, otras comunidades beneficiarias con la producción y rescate de semillas criollas de maíz, frijol y trigo son Wale 1 y 2, Las Cruces, Los Limones 2, Linda Vista, El venado 1 y 2, El Chile, La Piragua, Las Delicias, El Corozal, El Jiquelite 2, El Tigre y El Charcón 2, donde serán construidos centros de acopio y bancos de semillas en cada comunidad.

SERÁN CERTIFICADAS

Las variedades de semillas criollas rescatadas, que posteriormente serán certificadas, son frijol arbolito, guaniceño y otras variedades que serán nombradas próximamente. En maíz, las variedades criollas rescatadas son maíz amarillo, pujagua, tusa morada, salco y rocamelo; y en el trigo la variedad de semilla criolla es el harinero.

Marlene Rodríguez, de la Fundación Mujer y Desarrollo, organismo que también impulsa el programa en el norte, dijo que “en el caso de Jinotega, en Pantasma serán 15 organizaciones de mujeres, las que ya estarán trabajando en el rescate, conservación y diseminación de las semillas criollas”.

Con este programa se fortalecerá la organización de mujeres campesinas, además se especializará más a las mujeres productoras en la conservación de semillas y se impulsará en las siembra de primera, que sea a base de semilla criolla de maíz en esta zona y en postrera frijoles.

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COMENTARIOS

  1. E. Arturo Castro Frenzel
    Hace 13 años

    Esta noticia es una luz al final del túnel. «Hacéle caso a los viejos», me decía mi papá. Y es que los viejos siempre supieron cómo proteger sus granos, cómo sembrarlos «con la luna» y cómo beneficiarlos. Si volvemos a los métodos tradicionales, la Naturaleza nos lo recompensa. Las semillas autóctonas son resistentes y no necesitan químicos. Creo que no hay un estudio sobre esto, pero sospecho que p. ej. el aumento en la diabetes en Nicaragua es consecuencia de los pesticidas.

  2. Panchito Nicaragua
    Hace 13 años

    Que noticia mas agradable.Me siento muy feliz de k en mi pais se este apoyando esta iniciativa,y k tendremos X muchos anos las semillas criollas k todos los k tenemos unos cuantos anos, estabamos acostumbrados.Deberian publicar direccion y telefono donde poder comparles, para asi colaborar en la medida de lo possible en la diseminacion de nuestros cultivos criollos.Yo les compararia, para sembrar en un terrenito k tengo.Muchos exitos!!

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